Miércoles, 12 de Mayo 2021
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Jalisco

Apartalugares burlan operativos de Guadalajara

En octubre arrancó un plan para evitar que particulares se apropien de espacios públicos, pero las zonas intervenidas aún no están limpias
 

El Informador

Durante los 13 operativos que desde el mes de octubre ha realizado el Ayuntamiento de Guadalajara para disminuir la presencia de apartalugares en el municipio, la dependencia ha detectado la reincidencia de al menos 15 infractores. En total, 330 franeleros han sido remitidos a los juzgados municipales por apropiarse de espacios públicos.

De 2016 a la fecha, las colonias Americana y Centro, así como el barrio de Analco son las que más han registrado apartalugares multados, informó el Ayuntamiento tapatío a través de su Unidad de Transparencia.

Por eso no es coincidencia que, este año, las movilizaciones para inhibir dicha actividad se hayan concentrado en esas zonas. Aunque también se sumó a Santa Tere, Medrano, Obregón, Parque Morelos, San Onofre y el Hospital Civil (Viejo y Nuevo).

A pesar de la presencia de autoridades y de las multas, los infractores siguen recurriendo a las zonas más vigiladas; a las mismas en las que se han implementado acciones para evitar que un particular se apropie del espacio público.

Pero eso no es todo. Debido a que cambió el formato de los operativos para mitigar la presencia de apartalugares en Guadalajara, la cifra de detenidos se disparó. Anteriormente, la estrategia sólo la realizaba la Dirección de Movilidad; ahora participan ocho dependencias.

Durante 2018 fueron presentados ante el juez municipal 216 franeleros, de los cuales 44 decidieron saldar la multa y el resto, pagar con horas de arresto. La cantidad que se recaudó por ello fue de 30 mil 898 pesos.

Hasta septiembre pasado, antes de que comenzaran los operativos especiales, se había retenido a 138 personas. Y desde octubre hasta el 14 de noviembre, ya con la nueva estrategia del Gobierno municipal, han presentado a otras 330 personas ante los juzgados municipales y se han recaudado más de 35 mil pesos en multas.

Erik Tapia Ibarra, jefe de Gabinete del Ayuntamiento de Guadalajara, informó que de los 330 remitidos, “237 escogieron purgar su  pena con horas de arresto, 64 pagaron multa, otros 19, en un análisis de los hechos, sólo se les hicieron amonestaciones; nueve no procedieron y uno contaba con una orden de aprehensión por narcomenudeo”.

Tapia Ibarra añadió que algunas de estas remisiones han sido porque los mismos franeleros causan escándalo o consumen alcohol y drogas en la vía pública.

El Reglamento de Policía y Buen Gobierno, que establece como falta “impedir, obstaculizar o estorbar de cualquier forma el uso de la vía pública, la libertad de tránsito o de acción de las personas, siempre que no exista permiso ni causa justificada para ello”. EL INFORMADOR/Archivo

NUMERALIA

El saldo de la intervención

330 apartalugares fueron remitidos entre el 1 de octubre y el 14 de noviembre a un juez municipal.
237 de ellos pagaron con horas de arresto.
64 cubrieron la multa.
19 quedaron libres tras una revisión del caso.
1 de ellos contaba con una orden de aprehensión por narcomenudeo.

En limpia de franeleros, dan hasta con niños y ancianos

Durante los 13 operativos que ha realizado el Ayuntamiento de Guadalajara para detectar y remitir a los juzgados municipales a los apartalugares o franeleros, las autoridades también han detectado a menores de edad, ancianos y hasta personas con discapacidad que subsisten de esa actividad.

“Son pocos, pero sí están. Cuando son personas de la tercera edad no las consignamos ante el juez, les explicamos cuál es la situación y las invitamos a que se retiren”, aseguró, Erik Tapia Ibarra, jefe de Gabinete de Guadalajara.

La misma situación ocurre con los menores de edad que han encontrado. A ellos los regresan con sus padres.

Tapia Ibarra relató que incluso hubo una ocasión en la que encontraron a un joven con síndrome de Down trabajando como “viene-viene” en Medrano. “Lo que hicimos fue acercarlo con su familia. Hemos cuidado eso para no violentar sus derechos humanos y no cometer injusticias con menores, personas mayores y con discapacidad”, apuntó.

Otilia Arellano, presidenta de la organización “Amigos trabajando en los cruceros”, subrayó que las personas en situación de vulnerabilidad, como los menores, recurren a estos trabajos “por la situación de pobreza. Es una forma de vida que tienen para salir de la problemática”.

Además, opinó que un menor de edad que trabaja apartando lugares en la calle vive riesgos adicionales. “Al estar todo el día, o parte de la noche, se empieza a contaminar con adicciones, con alcohol, y de allí pasan a la delincuencia, que es lo más común”.

En las investigaciones de esa organización se han detectado a menores trabajando cerca de los mercados de la colonia Americana, por la Central Vieja y cerca de los bares del Centro Histórico de Guadalajara.

Por su parte, durante los operativos del Ayuntamiento tapatío se han detectado a 18 personas de la tercera edad que se dedican a esta actividad, además de una más que sufre discapacidad. El Ayuntamiento reconoció que no tienen estadísticas de menores de edad.

En Santa Tere se concentran las movilizaciones del Ayuntamiento tapatío, pero los apartalugares continúan operando. EL INFORMADOR/E. Barrera

Estas son las colonias tapatías con más presencia de franeleros

  • Centro.
  • Americana.
  • Santa Tere.
  • Medrano.
  • Obregón.
  • Parque Morelos.
  • San Onofre.
  • Hospital Civil (Viejo y Nuevo).

TELÓN DE FONDO

En desacuerdo con la autoridad

Tras el anuncio del Gobierno de Guadalajara sobre la implementación de operativos para acabar con la operación de apartalugares en el municipio, algunos franeleros de la colonia Santa Tere se dijeron inconformes. Su argumento: ellos no afectan el espacio público.

El colectivo tiene horarios laborales establecidos y hasta uniforme para sus agremiados.

Asegura que nunca se cobra tarifa a quienes les cuidan los coches, sino “lo que sea su voluntad”. Argumenta que barren y limpian las calles de la colonia.

Les ofrecen empleo y lo rechazan

El Ayuntamiento de Guadalajara ofrece tres mil 500 vacantes de trabajo a quienes se autoemplean como apartalugares. Las oportunidades son para laborar como chofer, guardia de seguridad e incluso cargador. Estos empleos se fomentan desde la Coordinación de Combate a la Desigualdad del municipio.

Sin embargo, de acuerdo con Erik Tapia, jefe de Gabinete del Ayuntamiento, “hasta el momento no ha habido ninguna persona que se haya acercado para acceder a ellos”.

El problema radica en que estos trabajos no son redituables ni les convienen. Como apartalugares generan más ingresos y libertades.

“Nos han pedido información, pero nos han dicho que no les conviene porque ellos en la calle no tienen horario, no tienen jefe, no tienen que cumplir normas. Nos han dicho que ganan de 300 a mil pesos diarios y a lo mejor trabajan sólo algunas horas”.

En un recorrido que realizó este medio por la zona de Santa Tere, José, un “viene-viene” de 59 años, aseguró que prefiere trabajar en la calle que tener un jefe y un horario fijo. Para él, eso es mejor porque se siente más libre.

Como ganan más en las calles, los franeleros no acceden a los apoyos del municipio. EL INFORMADOR/E. Barrera

Ya iniciaron y se quedan

Los operativos para mitigar la presencia de apartalugares en las calles de Guadalajara serán permanentes. Al menos durante la administración de Ismael del Toro, informó Erik Tapia Ibarra, jefe de Gabinete del Ayuntamiento.

En ellos participan al menos ocho dependencias, y no sólo municipales, sino estatales: la Comisaría, Inspección y Vigilancia, Policía Vial, Justicia Municipal, Movilidad y Transporte, el DIF municipal, Desarrollo Económico y la jefatura de Gabinete.

El argumento legal de estas movilizaciones es el Reglamento de Policía y Buen Gobierno, y “también es para liberar los espacios públicos de quien se apropia de ellos”.

De 20 a 50 pesos por “cuidar” el carro

Regularmente, los franeleros instalan un balde lleno de cemento en las zonas públicas de estacionamiento cercanas a restaurantes, centros comerciales o bares de la metrópoli. Y, dependiendo el horario y el día, cobran de 20 y hasta 50 pesos por “cuidar” el auto. Erik Tapia afirma que “no decir que (estacionarse) cuesta y que si no acceden a pagar pueden generar una agresión”.