Logo de aviso informador Logo de circulo informador Logo de gente bien
Cultura | Ismael Vargas y Rocío Caballero muestran su trabajo desde una perspectiva editorial

Pintura con olor a café

Ismael Vargas y Rocío Caballero son los artistas que muestran su trabajo desde una perspectiva editorial
Ismael Vargas. El pintor cuenta en entrevista que lleva 53 años de trayectoria. EL INFORMADOR / P. Franco

Ismael Vargas. El pintor cuenta en entrevista que lleva 53 años de trayectoria. EL INFORMADOR / P. Franco

GUADALAJARA, JALISCO (21/ENE/2017).- Dos figuras destacadas de la plástica y la escultura están celebrando sus trayectorias, cada uno con un libro conmemorativo que hace una retrospectiva de su vida y obra. Se trata del maestro Ismael Vargas, con medio siglo de trabajo arduo con el texto “Redimiendo el vacío”, y la maestra Rocío Caballero, quien festeja 23 años en el oficio de la pintura con “El consumado arte de soñar”.

La cadena mexicana de cafeterías Black Coffee Gallery es la encargada de editar estas obras, cuyo objetivo desde que abrió sus puertas es promover e impulsar el talento nacional, no sólo como una editorial, también que las obras de los artistas que promociona estén presentes —en réplicas— en la decoración de sus establecimientos.

Una exponente del arte figurativo

“El consumado arte de soñar” es una publicación que recopila cerca de 20 años de trayectoria artística a través de 93 obras pictóricas y se integran  colaboraciones de los críticos de arte, Erik Castillo, Luis Carlos Emerich, Jorge Pech Casanova y Magali Tercero, así como del narrador Mauricio Carrera.

“El primer contacto que tuve con Benjamín Fernández fue hace siete años. Me invitaron a conocer parte de su proyecto con pintores oaxaqueños. Él me propuso que quería obra mía para ponerla en una de sus cafeterías, nada más que yo siempre tenía mucho trabajo y no habíamos logrado el colaborar y que yo le hiciera 15 piezas para el rollo del café y durante ese tiempo se convirtió en mi coleccionista de cabecera, el mayor comprador que yo tengo en este momento. Y en marzo me propuso que fuera yo que engalanara el noveno número de su colección de libros”.

Los libros están disponibles en las cafeterías de Black Coffee y dentro de poco se abrirá una sucursal con la obra de Rocío, ésta no estaría en Guadalajara, sería en otro Estado de la República Mexicana. “Yo tengo 23 años dedicándome a la pintura, dentro de dos son mis bodas de plata conmigo misma y con el arte. En el libro aparecen 18 años de mi trabajo. Yo trabajo por series, la primera fue la de ‘Mátame  y te querré’ siempre con un rollo muy femenino y después me pasé a ‘Pecados del alma’ en una introspección del rollo religioso, no soy pintura de denuncia, sólo pongo acentos de lo que considero son preocupaciones mías”.

Luego hizo “Agosto y susurros” con mujeres bajo del agua y otra más de hadas y elfos que son hechizos, una ilusión, ahora está la serie de “Los Yupitos”.

La abstracción desde una óptica diferente

De hecho, el arte que hace Ismael Vargas puede apreciarse en la cafetería de la cadena ubicada en Chapultepec. Y en entrevista ambos pintores hablan sobre estos libros que reconocen sus legados.  Por ejemplo, el maestro Vargas señala que no le gusta la vida pública, durante casi toda su trayectoria trabajó en el anonimato, por lo que le es extraño hablar de su oficio.

“Tengo 53 años de trayectoria, mi ilusión era ser un pintor anónimo, eso significaba que no me gusta exponer y en este libro hay piezas de hace 25 o 30 años pero que nunca nadie las ha visto porque nunca las expuse, hay de diferentes etapas”.

Ismael comparte que tiene la suerte de vivir de su trabajo. Entonces, todas esas piezas nunca antes vistas, están en los hogares de sus compradores.  “Cuando yo exhibía durante 30 años me manejó la galería Arte Actual Mexicano en Monterrey, Benjamín Fernández (dueño de las franquicias) estudiaba ahí en el TEC y él veía mis exposiciones; una vez me dijo que cuando tuviera dinero compraría uno de mis cuadros, y así fue, fui el primer artista tapatío, porque el compraba a los oaxaqueños”.

Parte del arte plástico de Ismael es el abstraccionismo pero con una técnica diferente, una misma figura replicada decenas de veces que da en contexto otra figura. “Conocemos el abstracto de manchas o de geometrías, pero cuando iba al Mercado de San Juan de Dios, eso me dio la idea de la acumulación, como en los puesto se acumulan las máscaras, las naranjas, las muñecas de cartón y de ahí nace no pintar un solo sino que ese solo este en un conjunto que te da otra cosa”.

Aún y con este libro y el reconocimiento a su trayectoria, Ismael no tiene interés de hacer exposiciones o ser parte de la vida pública, le gusta la ciudad, pero prefiere la tranquilidad de su casa. Ahora mismo está desarrollando el proyecto de una escultura de gran formato que estará ubicada en una de las avenidas más transitadas de la Zona Metropolitana. “Es monumental, de 11 metros, estará en Federalismo y Herrera y Cairo, la escultura es una fusión de la Virgen de Guadalupe con la Coatlicue y la estaremos viendo en últimos de enero, primeros de febrero, el Ayuntamiento (de Guadalajara) me la pidió, pero el tema fue libre”.

Temas

Lee También

Comentarios