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Internacional | Los refugiados hacen largas filas para conseguir un permiso y cruzar la frontera

Civiles que huyen de Mosul se enfrentan a trabas burocráticas

Los refugiados hacen largas filas para conseguir un permiso y cruzar la frontera
En la zona de Bartalá, al este de Mosul, cientos de personas se agolpan para conseguir el permiso pertinente para cruzar las fronteras. AP / K. Mohammed

En la zona de Bartalá, al este de Mosul, cientos de personas se agolpan para conseguir el permiso pertinente para cruzar las fronteras. AP / K. Mohammed

BARTALÁ, IRAQ (19/ENE/2017).- Los civiles que consiguen huir del yugo del grupo Estado Islámico (EI) en las zonas que aún controlan los yihadistas en Mosul, así como de los combates y de los bombardeos, todavía tienen que enfrentarse a las trabas burocráticas de las autoridades antes de alcanzar un lugar seguro.

En la zona de Bartalá, al este de Mosul, cientos de personas se agolpan para conseguir el permiso pertinente para cruzar las fronteras de la ciudad y dirigirse a otras localidades de la provincia de Nínive -de la que Mosul es capital- o de Iraq.

El coronel del Ejército iraquí a cargo de la supervisión de los controles, que se identifica sólo con su apellido, Al Hasanín, explicó a Efe que todos los civiles que salen de Mosul tienen que pasar los controles de seguridad para comprobar que no han luchado en las filas del EI o no han colaborado con los extremistas.

"Para salir de Mosul sólo necesitan la autorización de la seguridad, pero si van a desplazarse a otras provincias, necesitan también un documento para viajar por carretera", detalló en un pequeño despacho prefabricado.

Mientras, varios miembros de la inteligencia militar comprueban en sus bases de datos las identidades de los hombres que forman largas colas ante las pocas ventanillas que han establecido las autoridades en este puesto de control improvisado, al lado de la carretera que conecta Mosul con el Kurdistán iraquí.

Muchos de los que huyen se dirigen a esa zona segura y, desde allí, a otras ciudades de Iraq, donde tienen parientes o conocidos.

Hasta mil 500 personas han pasado por aquí a diario en los pasados días, desde que las fuerzas iraquíes han expulsado a los yihadistas de la mayor parte de los barrios del este de Mosul y sus residentes han podido finalmente salir de la ciudad sin que el EI los detuviera, amenazara o matara.

Desde principios de semana, las carreteras que salen de Mosul por el este están congestionadas, y en sus márgenes vehículos y familias enteras esperan su oportunidad para marcharse lejos del horror que han vivido desde junio de 2014, cuando el EI conquistó la segunda ciudad de Iraq.

"Mucha gente quiere ir a (la capital) Bagdad, pero puede que regresen en unas semanas", señaló a Efe el general de la Policía Uazak al Hamdani, quien añadió que es necesario chequear a los que parten para mantener la seguridad en el área, que está ahora a cargo de la Policía.

Asimismo, explicó que los ciudadanos están marchándose de Mosul porque, aunque los barrios del este hayan sido liberados, temen los bombardeos y el disparo de proyectiles de morteros por parte del EI, que ha atacado las áreas que ha perdido.

Un joven de 28 años, Laiz, relató a Efe que consiguió escapar hace tan sólo ocho días de la mitad occidental de Mosul, que ha permanecido bajo el férreo control de los yihadistas desde que tomaron la urbe.

Laiz y su familia atravesaron el río Tigris, que cruza la ciudad de norte a sur, y se guarecieron en el barrio oriental de Al Nur, hasta que finalmente pudieron salir.

Quieren ir a Kirkuk, donde reside una de sus hermanas, y Laiz desea proseguir sus estudios de Matemáticas y poder convertirse en funcionario estatal, indicó.

En los pasados dos años y medio, bajo el Gobierno de la organización radical en Mosul, no pudo obtener la formación que necesita para alcanzar su sueño, que como el de muchos otros mosulíes fue "secuestrado" por la presencia de los radicales.

La hermana de Laiz, una joven madre de nombre Rim, simplemente desea un poco de tranquilidad para sus dos hijos, después de todo este tiempo de penurias y hasta que la situación regrese a la normalidad en el interior de Mosul.

"El ejército ha echado a Dáesh (acrónimo en árabe de EI) pero nada más, está todo sucio y destrozado" en Mosul, se quejó.

Rim quiere volver a su hogar en cuanto sea posible, porque su casa no ha sufrido daños -aseguró-, aunque tendrá que esperar a que el oeste de Mosul también sea recuperado por las fuerzas iraquíes, lo cual no se prevé que tenga lugar en semanas, si no en meses.

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