Trump aumenta restricciones de visas
El Gobierno estadounidense endureció las reglas para los documentos por turismo de nacimientos
Durante el último año, el Gobierno de Donald Trump ha endurecido distintos aspectos para el trámite de visas bajo el argumento de reforzar la seguridad nacional, combatir el fraude migratorio y evitar que las visas temporales sean utilizadas para permanecer irregularmente en el país. Esto implica más controles, entrevistas, revisión de redes sociales y para algunas categorías, nuevas condiciones de permanencia.
Las restricciones al llamado turismo de nacimientos forman parte de este conjunto de medidas. En julio de 2025, este medio informó que durante el primer semestre de ese año se habían establecido nueve disposiciones para restringir o reforzar los criterios de emisión de visas. Desde entonces se sumaron nuevas medidas.
Una de éstas afecta la renovación de visas de turista o negocios B1/B2 sin entrevista consular. Desde el 2 de septiembre de 2025, los solicitantes de visas B1, B2, B1/B2 y tarjetas de cruce fronterizo podían ser elegibles para una exención de entrevista únicamente si solicitaban la renovación dentro de los 12 meses posteriores al vencimiento, además de cumplir otros requisitos. Una actualización vigente desde el 1 de octubre mantuvo ese plazo.
Quienes superen los 12 meses no tienen la misma posibilidad de obtener una exención y, en determinados casos, deberán presentarse a una entrevista. Incluso quienes cumplen los requisitos pueden ser llamados si el funcionario consular lo considera necesario.
Otro cambio es la Visa Integrity Fee, creada mediante una ley promulgada en julio de 2025. La legislación estableció un cargo adicional para visas de no inmigrante de al menos 250 dólares, con posibilidad de ajustes por inflación. También contempla un eventual reembolso bajo determinadas condiciones relacionadas con el cumplimiento de las reglas migratorias y la salida del país; sin embargo, esto no significó su cobro inmediato. Su aplicación requiere coordinación entre agencias y mecanismos de cobro y reembolso, generando ajustes al calendario de implementación.
Los controles establecidos también incluyen la actividad digital. El Departamento de Estado ya revisaba la presencia en línea de determinadas categorías, como estudiantes y visitantes de intercambio con visas F, M y J. En marzo de 2026 amplió el mecanismo a otras categorías. En septiembre, anunció que a partir de ese mes incluiría a solicitantes de visas I, TN y TD. Las personas incluidas deben configurar sus perfiles de redes sociales como públicos o abiertos para facilitar la revisión.
Para estudiantes y visitantes de intercambio también hay modificaciones. En julio de 2026, el Departamento de Seguridad Nacional emitió una regla final para sustituir el esquema Duration of Status (D/S) por periodos de admisión con una fecha determinada.
La regulación contempla periodos de hasta cuatro años, dependiendo del programa, y procedimientos para solicitar extensiones cuando sea necesario. Sin embargo, no debe considerarse una medida plenamente aplicada desde septiembre: su entrada en vigor fue programada 60 días después de su publicación en el Federal Register y quedó sujeta al proceso de revisión del Congreso estadounidense.
En conjunto, las modificaciones apuntan hacia un sistema con más controles sobre los solicitantes, desde entrevistas y revisión digital hasta nuevos costos y límites de permanencia para determinadas categorías.
MÁS RESTRICCIONES
Los 14 cambios establecidos con Trump
- Introducción del “Visa Integrity Fee”: cuota adicional de 250 dólares aplicable a la mayoría de las visas de no inmigrante aprobadas.
- Entrevista presencial obligatoria para menores y adultos mayores: eliminación de la exención de entrevista consular para menores de 14 años y mayores de 80.
- Separación de citas entre CAS y Consulado: Requisito de acudir al CAS para la toma de datos biométricos y fotografía al menos 48 horas antes de la entrevista consular.
- Coincidencia exacta del número de confirmación del DS-160: exigencia de que el folio del formulario coincida exactamente con el registrado en la cita, bajo riesgo de cancelación.
- Reducción del plazo para renovar sin entrevista: disminución de 48 a 12 meses del periodo posterior al vencimiento de una visa B1/B2 para poder solicitar una renovación con posible exención de entrevista.
- Aumento de la cuota para visas de trabajo H-1B: establecimiento de un pago de 100 mil dólares para determinados nuevos trabajadores H-1B, a cargo de los empleadores.
- Nuevas tarifas para permisos de trabajo (EAD/I-765): establecimiento de nuevos cobros para la solicitud y renovación de determinados permisos de autorización de empleo.
- Restricciones y exclusión de profesiones en la visa TN (T-MEC): modificación de los criterios de elegibilidad para determinadas profesiones contempladas en este programa.
- Revisión de redes sociales para visas de estudiante: ampliación de la revisión de la actividad digital de solicitantes de visas F-1, M-1 y J-1, con la exigencia de mantener perfiles públicos cuando corresponda.
- Restricciones al turismo de nacimientos: implementación de disposiciones para impedir el uso de visas de visitante con el propósito principal de viajar a Estados Unidos para dar a luz y obtener la ciudadanía para el menor.
- Retraso en la aplicación del “Visa Integrity Fee”: Postergación de su cobro debido a la necesidad de establecer los mecanismos administrativos para su aplicación y eventual devolución.
- Extensión de la revisión de redes sociales a visas B1/B2: ampliación del escrutinio de la presencia digital de solicitantes de visas de turismo y negocios, además de la incorporación de información sobre redes sociales en el proceso de solicitud.
- Eliminación de la “Duration of Status” (D/S): sustitución del esquema que permitía a determinados estudiantes e intercambistas permanecer bajo estatus mientras cumplieran las condiciones de su programa por un sistema basado en periodos de admisión definidos.
- Trámite de prórroga para extender la permanencia: establecimiento de procedimientos para solicitar una extensión cuando estudiantes o visitantes de intercambio necesiten permanecer más allá del periodo autorizado.
Endurecen los requisitos para obtener visas de Estados Unidos
Durante los últimos 26 años, Estados Unidos ha modificado de manera constante sus políticas migratorias, pero no ha conseguido aprobar una reforma integral que sustituya el marco general vigente. Desde 2000, el Congreso ha aprobado leyes que endurecieron controles de seguridad, modificaron procedimientos de ingreso y permanencia y establecieron nuevas protecciones para determinados grupos.
El sistema actual es resultado de varias modificaciones acumuladas a la Immigration and Nationality Act (INA) y de otras leyes, reglamentos y acciones presidenciales. La última gran reforma legislativa integral ocurrió antes de este periodo: la Immigration Act de 1990, que modificó las categorías de inmigración, aumentó determinadas cuotas de visas y estableció, entre otros mecanismos, el sistema de visas de diversidad.
Por ello, hablar de una sola “reforma migratoria” en los últimos 26 años puede resultar engañoso. Lo ocurrido ha sido una transformación gradual y fragmentada, con medidas aprobadas por el Congreso y otras adoptadas directamente por las administraciones presidenciales.
2000-Ley de Protección de Víctimas de Trata y Violencia (Victims of Trafficking and Violence Protection Act)
Esta legislación marcó un hito humanitario al introducir herramientas legales específicas para proteger a poblaciones vulnerables. Entre ellas destacan las visas T, diseñadas para víctimas de trata de personas que colaboran activamente con las autoridades en investigaciones criminales, y las visas U, destinadas a víctimas de ciertos delitos graves que sufrieron daños físicos o mentales significativos y prestan asistencia a la policía o la fiscalía en la persecución del delito.
2001-Ley Patriota (USA Patriot Act)
Los ataques terroristas del 11 de septiembre transformaron la seguridad nacional y las prioridades migratorias del país. Mediante esta promulgación, el Congreso otorgó facultades extraordinarias y ampliadas a las agencias federales para investigar, vigilar y detener de forma preventiva a ciudadanos extranjeros sospechosos. Esta ley debilitó ciertos controles tradicionales de privacidad, priorizando la recopilación de inteligencia y el blindaje antiterrorista en las fronteras y el interior.
2002-Ley de Seguridad Nacional (Homeland Security Act)
Para unificar y centralizar la seguridad interior tras el 11 de septiembre, esta ley ordenó la disolución del antiguo Servicio de Inmigración y Naturalización (INS). En su lugar, se creó el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), una megaestructura gubernamental que pasó a supervisar y fragmentar las funciones migratorias en tres agencias clave: el Servicio de Inmigración y Ciudadanía (USCIS), el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
2005-Ley de Identificación Real (Real ID Act)
El Congreso aprobó esta legislación concebida para elevar los estándares de seguridad en los documentos de identidad oficiales emitidos por los estados, como las licencias de conducir, prohibiendo que sirvieran para fines federales si no cumplían estrictos requisitos de verificación. Asimismo, la ley endureció de manera drástica los criterios de elegibilidad y los procesos probatorios para las solicitudes de asilo, limitando el margen de discrecionalidad de los jueces migratorios.
2006-Ley de Valla Segura (Secure Fence Act)
En un esfuerzo por contener el cruce irregular en la frontera Sur, se promulgó esta normativa que autorizó e impulsó la construcción de cientos de kilómetros de vallas físicas, dobles muros de contención y una fuerte inversión en infraestructura tecnológica avanzada, cámaras de vigilancia térmica y sensores de movimiento a lo largo de la línea divisoria con México, marcando el inicio del reforzamiento físico sistemático de la frontera.
2008-Ley de Reautorización de Protección a Víctimas de Trata
Con el fin de atender vacíos legales detectados en la protección de la infancia migrante, se promulgó esta normativa que fortaleció sustancialmente las medidas de apoyo a las víctimas de redes de trata. Además, estableció un protocolo legal específico y obligatorio para el manejo de menores extranjeros no acompañados que llegaban solos a la frontera, otorgándoles salvaguardas especiales y un proceso diferenciado antes de cualquier deportación.
2013-Proyecto de ley S. 744 del Senado (Senate Bill 744)
El Senado estadounidense aprobó este ambicioso proyecto, considerado el intento más completo de los últimos tiempos para reformar integralmente el sistema migratorio. El texto planteaba una reestructuración masiva que combinaba un severo aumento en la seguridad fronteriza, modificaciones a los visados laborales y una compleja vía regularizada hacia la ciudadanía para millones de indocumentados. Sin embargo, la iniciativa se estancó y fracasó en el Congreso, sin llegar a convertirse en ley.
Administración de Barack Obama (creación de DACA)
Ante la persistente parálisis legislativa del Congreso para aprobar una reforma integral, la administración de Barack Obama recurrió a la acción administrativa en 2012 para crear este programa histórico. Su objetivo fue otorgar protección temporal contra la deportación y permisos de trabajo renovables a cientos de miles de jóvenes conocidos como “dreamers”, quienes habían ingresado a Estados Unidos siendo niños y cumplían estrictos requisitos educativos y de conducta.
Primera administración de Donald Trump (órdenes ejecutivas)
La primera gestión republicana se caracterizó por un giro drástico hacia el endurecimiento migratorio mediante decretos administrativos y órdenes presidenciales. Entre las medidas más sonadas destacaron las prohibiciones de entrada a ciudadanos de varios países de mayoría musulmana, la política de “tolerancia cero” en la frontera sur que derivó en la separación temporal de familias, y un escrutinio mucho más severo y restrictivo para la aprobación de diversas categorías de visados.
Administración de Joe Biden (gestión administrativa de fronteras)
Durante este periodo, la política migratoria continuó dependiente de resoluciones administrativas, reglamentos del DHS y acciones ejecutivas ante la falta de acuerdos legislativos bipartidistas en el Congreso. Su administración implementó nuevas normas de procesamiento de asilo en puertos de entrada oficiales, combinando restricciones temporales al derecho de asilo en momentos de alta saturación fronteriza con la apertura de vías legales limitadas para ciertas nacionalidades.
2025 - 2026-Segundo gobierno de Trump (endurecimiento total de visas)
En esta etapa se ha acelerado una transformación radical del sistema mediante nuevas disposiciones restrictivas: la creación de la Tarifa de Integridad de Visas o Visa Integrity Fee (250 dólares para no inmigrantes); la reducción de plazos de renovación sin entrevista para las visas B1/B2 (exigiendo hacerlo en un lapso menor a 12 meses); la imposición de revisiones digitales obligatorias y perfiles públicos de redes sociales para estudiantes, periodistas (visas I) y profesionales (visas TN/TD); el fin del estatus de duración o Duration of Status (D/S) para limitar estudios a cuatro años; y el reforzamiento de los registros locales.
Los países con mayores candados migratorios
Las políticas de visado varían considerablemente en el mundo. Algunos países mantienen sus fronteras prácticamente cerradas a la mayoría de los extranjeros; otros exigen procesos consulares complejos o limitan el ingreso según la nacionalidad, el propósito del viaje o el perfil del solicitante.
Corea del Norte
Es uno de los casos más restrictivos. El ingreso de extranjeros está sujeto a fuertes controles y, en la práctica, no existe un sistema convencional de inmigración para quienes buscan establecerse, trabajar o residir permanentemente en el país.
Afganistán
La situación de seguridad y las condiciones políticas hacen particularmente complejo el ingreso. Además, su aislamiento internacional se refleja en sentido inverso: el pasaporte afgano ocupa el último lugar del Henley Passport Index 2026, con acceso sin visa previa a apenas 24 destinos.
Siria
Los conflictos armados, la inestabilidad política y las condiciones de seguridad se traducen en sistemas de entrada restrictivos y procesos de visa que pueden ser complicados o estar sujetos a cambios frecuentes.
Estados Unidos
Aunque no es un país cerrado en términos generales, en 2026 aplica algunas de las restricciones de visa más amplias entre las grandes economías.
Desde el 1 de enero de 2026 suspendió completamente la emisión de visas para ciudadanos de 19 países y estableció suspensiones parciales para otros, con excepciones limitadas.