¿Qué es lo que se sabe de la violencia que azota a Chilapa, en Guerrero?
Por lo menos 120 pobladores de Xicotlán, Tula y Acahuehuetlán se han visto obligados a un desplazamiento forzado por el incremento de violencia en el estado
Desde hace siete días inició una ola de violencia en Chilapa, Guerrero, que obligó al desplazamiento de 120 pobladores de tres comunidades, además se reportaron seis personas heridas que fueron atendidas en hospitales del IMSS-Bienestar.
Detrás de los hechos criminales se detectó a dos grupos delincuenciales, identificados como "Los Ardillos" y "Los Tlacos", informó el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch.
Tras los ataques, autoridades federales y estatales tomaron el control de Chilapa. Se informó que fueron atendidos los integrantes de las familias que dejaron sus hogares, a quienes se les proporcionó servicio médico, alimentación y seguridad.
La Secretaría de Gobernación informó que los pobladores manifestaron su deseo de no ser trasladados a un albergue, por lo que les fueron proporcionados colchonetas, cobertores y generadores de luz.
En la región también fueron desplegados 690 elementos del Ejército Mexicano con 80 vehículos, 400 elementos de la Guardia Nacional en 50 vehículos y 200 elementos de la Policía Estatal, con 34 unidades, así como cinco helicópteros, además de ambulancias y personal médico.
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Integrantes de “Los Ardillos” atacaron durante horas a Xicotlán y Tula
Por su parte, la Presidenta Claudia Sheinbaum indicó que debe haber una salida de las personas de Chilapa "sin una confrontación, además que se promueve que puedan salir las personas heridas y se retiren los bloqueos mediante el diálogo".
La tarde del miércoles 5 de mayo, integrantes del grupo delincuencial "Los Ardillos" atacó durante varias horas las comunidades de Xicotlán y Tula. La mañana siguiente (6 de mayo), los pobladores de dichas comunidades, acompañados de otras localidades, bloquearon la carretera que conecta los municipios de Chilapa y José Joaquín Herrera.
Ese mismo día, los ataques se intensificaron y se ampliaron a la comunidad de Acahuehuetlán. El 8 de mayo, la Policía Estatal y el Ejército llegaron a la zona, pero los ataques no pararon. Apenas se retiraron y siguió la violencia.
Durante el fin de semana, "Los Ardillos" utilizaron drones artillados en sus ataques. La noche del domingo, unos mil pobladores de Tula, Xicotlán y Acahuehuetlán salieron huyendo a la comunidad de Alcozacán, a unos 20 kilómetros de Chilapa.
El lunes 11 de mayo, en dos hechos diferentes, fueron hallados diez cadáveres tirados en carreteras de Guerrero. El martes 12 de mayo, la Secretaría de Gobernación (Segob) informó que servidores públicos de esa dependencia se trasladaron a Chilapa para atender la crisis de violencia y ayudar al retiro de bloqueos, con la finalidad de "restablecer el orden".
Estos ataques no son nuevos, se trata de un nuevo intento de “Los Ardillos” por tomar el control de estas comunidades que forman parte del corredor que comienza en la comunidad de Atzacualoya, en Chilapa, y que termina en Hueycantenango, municipio de José Joaquín Herrera.
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AO