Ulises Lara: confirman el verdadero motivo por el que dejó la FGR
Investigaciones periodísticas revelan que un caso de corrupción por un millón de dólares y presiones internacionales motivaron la salida del exfuncionario
La renuncia de Ulises Lara a la FGR, anunciada el pasado 16 de julio bajo el argumento de motivos estrictamente personales, se originó en realidad por su participación en un acto de corrupción equivalente a un millón de dólares, según reveló el periodista Carlos Loret de Mola.
La titular de la dependencia, Ernestina Godoy, fue la encargada de informar sobre este hallazgo a la presidenta Claudia Sheinbaum, lo que derivó en la decisión conjunta de separar al funcionario de su cargo sin iniciar una investigación pública.
El despido se manejó con discreción mediante una renuncia pactada, una medida que, de acuerdo con las fuentes citadas por Loret de Mola, buscó evitar un escándalo político de mayores proporciones.
Hasta su salida, Lara se desempeñaba como titular de la Fiscalía Especial en Investigación de Asuntos Relevantes, puesto en el que permaneció únicamente durante seis meses tras el nombramiento directo de Godoy.
En esa área recaían expedientes de alta sensibilidad, como la investigación contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, y otros nueve funcionarios estatales, tras los señalamientos del Departamento de Justicia de Estados Unidos.
La opacidad en el manejo de este caso y las crecientes presiones del gobierno estadounidense también configuraron el escenario de su precipitada salida.
La gestión de este expediente coincidió con la crisis diplomática y de seguridad detonada por la captura de Ismael Zambada, un tema sobre el cual la propia presidenta Sheinbaum exigió avances a la fiscalía federal.
El historial político y académico
El vínculo profesional entre el exfuncionario y la actual fiscal general se consolidó durante el periodo en que ambos coincidieron en la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México.
En la dependencia capitalina, fungió como vocero principal, una posición que le otorgó visibilidad y que antecedió a las gestiones de su superiora para dejarlo como su sustituto al buscar un escaño en el Senado.
Para concretar ese relevo, el exvocero obtuvo un título de licenciado en Derecho en un lapso de 24 horas, un procedimiento académico que generó cuestionamientos públicos sobre su viabilidad legal.
A pesar de estos antecedentes y de su conexión con figuras del oficialismo, como su exesposa y actual ministra Lenia Batres, el hallazgo del desvío millonario documentado por la prensa terminó por truncar su paso por la procuración de justicia a nivel federal.