Pemex explora alianza con Petrobras
Los Gobiernos de Claudia Sheinbaum y Lula da Silva evalúan una cooperación para impulsar la producción de hidrocarburos en zonas complejas del Golfo de México
México y Brasil analizan una alianza para explorar y aprovechar yacimientos de petróleo y gas natural en aguas profundas del Golfo de México. La propuesta surge en un momento clave para la administración de la Presidenta Claudia Sheinbaum, quien busca sanear las finanzas de Pemex —la más endeudada del mundo— y fortalecer las políticas públicas orientadas a garantizar la soberanía energética del país.
La iniciativa fue planteada por el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, quien destacó la capacidad técnica de Petróleo Brasileiro (Petrobras) en exploración offshore; es decir, en yacimientos ubicados bajo el lecho marino, un ámbito en el que la empresa es líder a nivel mundial. “Pemex podría recibir una gran ayuda de Petrobras”, apuntó.
La propuesta contempla la colaboración en proyectos ubicados a más de dos mil 500 metros de profundidad. Por su parte, Sheinbaum confirmó que el planteamiento se encuentra en análisis y subrayó la experiencia de Brasil en este tipo de operaciones. “Petrobras se ha especializado en aguas profundas. (Lula) sugirió que hagamos una asociación con Pemex”.
Adelantó que en este mes, la directora de Petrobras, Magda Chambriard, visitará México para presentar un plan de colaboración, con miras a concretar una alianza que tuvo un primer intento en 2008, pero que no prosperó.
En esta ocasión, la afinidad política entre ambos Gobiernos podría favorecer el acuerdo, considera Mireya Pasillas Torres, académica del ITESO. Para Pemex, explica, el acceso a la tecnología de Petrobras podría ser determinante para avanzar en proyectos estratégicos como Trión, en Tamaulipas —con una producción estimada de 110 mil barriles diarios—, o Lakach, en Veracruz —con recursos cercanos a los 900 mil millones de pies cúbicos de gas—, donde los retos técnicos y financieros han limitado su desarrollo.
Petrobras llega a este posible acuerdo con una posición sólida en el mercado global. Brasil produce 3.9 millones de barriles diarios de petróleo, una parte significativa proveniente del Presal, una de las regiones offshore más productivas del mundo. Gracias a este desarrollo, el país se ha consolidado como el principal productor en América Latina y ocupa el décimo lugar a nivel mundial. Además, en 2025 la empresa brasileña triplicó sus ganancias respecto al 2024.
En contraste, Pemex enfrenta una crisis financiera, vinculada a la caída sostenida de su producción. Mientras que hace dos décadas superaba los tres millones de barriles diarios, en 2025 cerró con 1.6 millones.
A ello se suma una deuda superior a los 80 mil millones de dólares. Aunque el Gobierno federal logró reducir este pasivo, la empresa aún enfrenta adeudos con proveedores, opera con pérdidas y mantiene perspectivas de crecimiento limitadas, de acuerdo con especialistas.
Pasillas Torres subraya que Pemex también enfrenta rezagos técnicos que dificultan el aprovechamiento pleno de los recursos energéticos del país, lo que ha impactado en su productividad.
En este contexto, una alianza con Petrobras permitiría compartir riesgos, acceder a la tecnología especializada y acelerar el desarrollo de nuevos yacimientos. Incluso, podría abrir la puerta para replicar modelos exitosos de exploración y explotación utilizados por otras petroleras.
A mediano y largo plazo, esta colaboración podría contribuir a incrementar la producción de petróleo y gas, así como a reducir la dependencia energética respecto a Estados Unidos.