Francisco Vásquez asume gobierno provisional de Juchitán tras detención del alcalde
Reportan que el Congreso de Oaxaca aprobó la medida tras la detención del exalcalde Miguel Sánchez Altamirano
La crisis política en Juchitán de Zaragoza ha llegado a un punto de quiebre. Si vives en Oaxaca o sigues de cerca la política nacional, esto te impacta: medios locales reportaron que el Congreso estatal declaró la desaparición de poderes y Francisco Vásquez, un reconocido periodista, asume hoy el gobierno provisional para intentar pacificar la región.
Este viernes 25 de septiembre de 2026, el Congreso de Oaxaca aprobó por unanimidad la desaparición del Ayuntamiento de Juchitán. La drástica medida fue solicitada por el gobernador Salomón Jara Cruz tras la reciente detención del ahora exalcalde Miguel Sánchez Altamirano.
Con 35 votos a favor y cero en contra, los legisladores locales decidieron poner fin a la administración municipal electa para el periodo 2025-2027. Esta decisión histórica abre paso a una nueva etapa administrativa en medio de una profunda crisis de seguridad.
Ante el vacío de poder y la inasistencia del suplente legal, Mariano Rosado López, el gobierno estatal designó a Francisco Vásquez como el encargado de asumir el gobierno provisional. Su principal encomienda será restaurar la gobernabilidad de manera inmediata.
Además, Vásquez deberá garantizar la continuidad de los servicios públicos y coordinar los esfuerzos de seguridad en uno de los municipios más importantes del Istmo de Tehuantepec. La llegada de este nuevo mando busca enviar un mensaje de estabilidad a la ciudadanía juchiteca.
El origen de la crisis institucional en Oaxaca
La caída del cabildo juchiteco no ocurrió de la noche a la mañana. La intervención del Poder Legislativo se desencadenó luego de que fuerzas federales y estatales aprehendieran a Sánchez Altamirano.
Las autoridades vinculan al exedil con la célula delictiva conocida como "Los Cromos", presuntamente ligada al Cártel Nueva Generación (CNG). Esto generó un escenario de ingobernabilidad que obligó a las autoridades estatales a intervenir de manera urgente.
Junto al exalcalde, también fue aprehendido el coordinador de seguridad municipal, John Keny Moreno. Estos hechos dejaron a la policía local sin liderazgo y bajo la lupa de las autoridades federales por presunta extorsión agravada.
Durante la sesión extraordinaria, diversos legisladores cuestionaron cómo la situación de seguridad pudo escalar a tal grado sin ser detectada previamente. La diputada Alejandra Morlán, de Movimiento Ciudadano, señaló la ironía de que el exedil participara activamente en las mesas de seguridad regionales.
Por su parte, el diputado Dante Montaño Montero lamentó la violencia desatada en la región, sentenciando que "en Juchitán no se vive, se sobrevive". Estas declaraciones subrayan la urgencia de la intervención estatal.
¿Qué sigue para Juchitán de Zaragoza?
El reto para el nuevo gobierno provisional es monumental. Francisco Vásquez deberá navegar en un clima de alta tensión política y profunda desconfianza ciudadana.
Su administración temporal tiene la obligación de demostrar que la intervención del estado puede traducirse en paz, orden y justicia para los habitantes del Istmo. No hay margen para el error en esta etapa de transición.
Mientras el proceso judicial contra el exalcalde sigue su curso, con su traslado a un penal de máxima seguridad, los habitantes de Juchitán de Zaragoza observan con cautela.
La esperanza recae en que esta reestructuración marque el verdadero inicio de una etapa libre de violencia y corrupción. El éxito de Francisco Vásquez definirá el futuro político y social de esta histórica ciudad oaxaqueña.
JM