México

El riesgo detrás de las llamadas automáticas: así opera la ciberdelincuencia

Desde junio de 2026 la CONDUSEF cuenta con una herramienta para consultar números telefónicos reportados como sospechosos y registrar posibles intentos de fraude

Las llamadas automáticas pueden parecer una simple molestia, pero en algunos casos forman parte de estrategias utilizadas por la ciberdelincuencia para engañar a las personas, obtener información confidencial o conducirlas hacia un fraude. La tecnología permite realizar miles de llamadas a bajo costo y, posteriormente, dirigir a las posibles víctimas con operadores, mensajes grabados o incluso sistemas automatizados.

En México, la CONDUSEF ha advertido que los fraudes telefónicos recurren cada vez más a técnicas de ingeniería social, mediante las cuales los delincuentes buscan provocar preocupación, presión o incertidumbre en sus víctimas.

¿Qué son las llamadas automáticas?

Una llamada automática, también conocida como robocall, es aquella en la que la persona contesta y escucha un mensaje pregrabado en lugar de hablar directamente con un operador. De acuerdo con la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC), este tipo de llamadas pueden utilizarse con fines legítimos, pero muchas llamadas automáticas no solicitadas están relacionadas con intentos de fraude.

El problema comienza cuando el mensaje busca generar una reacción inmediata: por ejemplo, informar sobre un supuesto cargo bancario, una cuenta bloqueada, un premio, una deuda o un problema con algún servicio.

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Así utilizan las llamadas automáticas los ciberdelincuentes

Una de las estrategias consiste en hacerse pasar por una institución conocida. La Policía Cibernética de la Ciudad de México ha documentado casos en los que delincuentes llaman fingiendo ser empleados bancarios y aseguran que detectaron movimientos inusuales en la cuenta de la víctima. Posteriormente, solicitan información personal o códigos enviados por SMS para intentar realizar operaciones fraudulentas.

Esta modalidad está relacionada con el vishing, término utilizado para describir ataques de ingeniería social realizados mediante llamadas telefónicas. La Agencia de la Unión Europea para la Ciberseguridad (ENISA) señala que estos ataques pueden involucrar la suplantación de entidades confiables para conseguir que las víctimas revelen información sensible.

El peligro del número que aparece en la pantalla

Otro riesgo es la falsificación del identificador de llamadas, conocida como caller ID spoofing. Esto permite que el número mostrado en el teléfono no corresponda necesariamente con el número real desde el que se realiza la llamada.

Europol advierte que esta técnica facilita fraudes financieros y ataques de ingeniería social, debido a que puede hacer que una llamada parezca provenir de una institución o persona legítima.

Por ello, no basta con confiar en el número que aparece en la pantalla para determinar si una llamada es auténtica.

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¿Qué hacer si recibes una llamada sospechosa?

La recomendación principal es no proporcionar contraseñas, NIP, códigos de seguridad, datos de tarjetas ni información personal durante una llamada inesperada. La CONDUSEF señala que las instituciones financieras no solicitan este tipo de información confidencial por teléfono.

Si existe una supuesta emergencia bancaria, lo más seguro es colgar y comunicarse directamente con la institución mediante un número obtenido de su sitio web oficial, aplicación o tarjeta bancaria.

Además, desde junio de 2026 la CONDUSEF cuenta con una herramienta para consultar números telefónicos reportados como sospechosos y registrar posibles intentos de fraude.

La clave está en no actuar bajo presión. Una llamada automática puede ser solamente publicidad no deseada, pero también puede convertirse en la primera etapa de una estafa más elaborada.

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