Así es Clavería, lugar donde La Casa Toño empezó con un puesto en la calle
Un tradicional barrio residencial de Azcapotzalco, famoso por su arquitectura porfiriana, el Parque de la China, su vibrante gastronomía y por ser la cuna de La Casa de Toño
Antes de convertirse en una de las cadenas de restaurantes más populares de la Ciudad de México, La Casa Toño tuvo un origen mucho más modesto: un pequeño puesto instalado en las calles de Clavería. Esta tradicional colonia de la alcaldía Azcapotzalco no solo vio nacer el negocio familiar, sino que también conserva parte de la historia que dio pie al éxito de la marca. Te contamos cómo era este barrio y por qué fue clave en los primeros pasos de La Casa Toño.
También lee: TikTok: Sacerdote usa hidrolavadora para rociar agua bendita a los fieles |VÍDEO|
La colonia Clavería es un pintoresco y tradicional barrio residencial de clase media-alta ubicado en la alcaldía Azcapotzalco. Fundada a principios del siglo XX sobre una antigua hacienda del virreinato, destaca por su arquitectura ecléctica con casonas de estilo porfiriano, art déco y colonial californiano.
Es un punto de referencia cultural y gastronómico en el norte de la Ciudad de México. Sus calles, que llevan nombres de regiones de Egipto y Medio Oriente, resguardan el famoso Parque de la China —donde se rinde homenaje a su vecino más ilustre, José José— y el casco histórico de la antigua Hacienda de San Antonio Clavería, que fue construida a finales del siglo XVII, un majestuoso complejo de arquitectura virreinal que fue clave para el abasto de granos y ganado en el norte del Valle de México.
Es por esto que la colonia se llama Clavería, en honor a la Hacienda de San Antonio Clavería, la cual prestó su nombre al barrio cuando sus terrenos comenzaron a fraccionarse a principios del siglo XX
Historia de La Casa de Toño
La historia de La Casa de Toño comenzó en 1978 cuando Marco Antonio Campos, de entonces 18 años, decidió instalar un pequeño anafre en la banqueta de la calle Floresta, en la colonia Clavería. Al principio, el negocio no vendía pozole; Toño ofrecía quesadillas y tacos de guisado con recetas preparadas por su madre y su abuela. El puesto originalmente se llamó "Las Dos Poblanas" en honor a ellas.
Debido a que a mediados de la década de los 80, debido a regulaciones de las autoridades locales que prohibieron el comercio ambulante en la vía pública, el negocio tuvo que retirarse de la banqueta. Lejos de rendirse, el padre de Toño propuso mudar el puesto al zaguán y cochera de la casa familiar, ubicada en el número 77 de la calle Floresta. Allí colocaron unas cuantas mesas, sillas y una lona verde para recibir a los comensales.
Con el cambio de ubicación y la consolidación del espacio, el menú comenzó a expandirse, incorporaron sopes y flautas, luego llegó su platillo estrella: el pozole estilo Jalisco. Y al tener que entrar literalmente a una vivienda particular para consumir, los mismos vecinos y clientes habituales dejaron de llamarlo "Las Dos Poblanas" y popularizaron la frase: "Vamos a la casa de Toño". El apodo terminó convirtiéndose en la marca oficial del restaurante.
¿Por qué la colonia Clavería fue la clave del éxito?
La colonia Clavería ofreció el entorno perfecto para impulsar el crecimiento del negocio gracias a tres factores determinantes:
LEE: El truco definitivo para evitar que los perros orinen en casa
Una comunidad residencial unida: que generó el crecimiento inicial del negocio gracias a los propios vecinos de la colonia, quienes recomendaban el lugar y atraían a más comensales provocando que se llenara rápidamente el patio y las habitaciones de la casa de Toño, haciendo que comenzaran a colocar más mesas.
Ubicación estratégica del restaurante: Clavería era una zona con alta actividad económica local, cercana a oficinas y centros de estudio (como el IPADE o refinerías cercanas en Azcapotzalco), lo que garantizaba un flujo constante de clientes buscando comida casera, rápida y económica.
Validación del modelo operativo: Ahí fue donde Toño perfeccionó la fórmula de alta rotación de mesas, servicio sumamente veloz y menús estandarizados.
Hoy en día, la sucursal de Floresta 77 sigue operando en el mismo sitio donde todo comenzó, expandida hacia los terrenos colindantes, sirviendo como la matriz histórica de una cadena nacional.
KR