México Hospitality Expo Powered By HOSTELCO
El evento se llevará a cabo del 6 al 8 de octubre con actividades relativas a negocios, innovación, tendencias, así como contactos profesionales
Del 6 al 8 de octubre, Expo Guadalajara será sede de México HospitalityExpopowered by HOSTELCO 2026, encuentro especializado en la industria de la hospitalidad que reunirá a profesionales de hoteles, restaurantes, cafeterías, espacios de bienestar, hospitales y sectores relacionados.
La exposición, coorganizada por Expo Guadalajara y Fira Barcelona, busca facilitar el encuentro entre proveedores, compradores y tomadores de decisiones, así como presentar tendencias y soluciones para la industria. Este evento incorpora la experiencia de HOSTELCO, uno de los principales encuentros internacionales de hotelería, y contempla una agenda de contenidos especializados y espacios para demostraciones y actividades prácticas.
Entre las propuestas que los asistentes podrán aprovechar destacan el IV Congreso Internacional de Directivas y Directivos de Hotelería, con temas como liderazgo, transformación digital, experiencia del huésped, turismo regenerativo, bienestar y competitividad; así como el Encuentro Internacional Hospitality Design & Wellness, dedicado a la relación entre diseño, bienestar y nuevas experiencias en hoteles y desarrollos.
También se realizará el Jalisco Travel Fest, que abordará tendencias y desafíos del turismo, incluidos competitividad, innovación, sostenibilidad y resiliencia hotelera. A ello se suma la Asamblea Nacional de la Asociación de Hoteles y Moteles, que reunirá a representantes del sector de distintas regiones del país.
La exposición contará con áreas dedicadas a equipamiento y maquinaria, tecnología, diseño, textiles, alimentos y bebidas, café, panadería, pastelería, bienestar y spa, entre otras categorías. En espacios como Horeca Hub y Taste & Talk habrá demostraciones culinarias, catas y charlas especializadas.
Para este año se proyectan más de 200 marcas participantes, cinco mil visitantes -15% de ellos internacionales-, nueve mil metros cuadrados de superficie y más de 300 citas de negocio, lo que lo convierte en un imperdible para profesionales del sector, quienes podrán registrarse sin costo en mexicohospitalityexpo.com.
La ciudad más allá del encuentro
Aunque para muchos de sus asistentes la visita tendrá una agenda marcada por reuniones y conferencias dentro de Expo Guadalajara, bastan unas horas libres para salir del recinto y encontrarse con otra parte del viaje: probar una torta ahogada, caminar entre las casonas de la Colonia Americana, recorrer los puestos de San Juan de Dios o terminar la tarde entre talleres y galerías de Tlaquepaque.
La ubicación de Expo Guadalajara permite plantear recorridos distintos según el tiempo disponible. Una tarde puede conducir hacia el Centro Histórico y sus plazas; unas horas al final de la jornada alcanzan para acercarse a la oferta gastronómica de la Americana, mientras que un espacio mayor en la agenda permite trasladarse a Tlaquepaque. Incluso una pausa breve puede aprovecharse para conocer algunos de los sabores asociados con Jalisco, desde la birria y la carne en su jugo hasta la jericalla.
Con unas horas disponibles, la pregunta cambia: ¿qué parte de Guadalajara elegir?
La Perla Tapatía desde sus sabores
La cocina tapatía mantiene algunos platos cuya historia se encuentra estrechamente ligada con la ciudad. La torta ahogada ocupa probablemente el lugar más reconocible: birote salado, carnitas y salsa conforman una preparación que difícilmente puede reproducirse de la misma manera fuera de Jalisco, en buena medida por las características particulares de su pan.
También están la carne en su jugo, servida con frijoles, tocino y cebolla; la birria, asociada con distintas regiones del Estado y preparada principalmente con carne de chivo o res; y la jericalla, postre elaborado con leche, huevo, azúcar, vainilla y canela cuya superficie quemada forma parte de su aspecto característico. La oferta permite que una estancia breve pueda moverse entre una fonda, una cantina, un mercado y un restaurante de cocina de autor sin abandonar la ciudad.
Para quienes prefieran conocer Guadalajara desde sus mercados, el Mercado Libertad, conocido como San Juan de Dios, ofrece una aproximación mucho más amplia. Sus pasillos reúnen comida, dulces, ropa, artículos de piel, recuerdos, artesanías y numerosos objetos que hacen del recorrido una actividad por sí misma.
Unas horas en el corazón de Guadalajara
Desde San Juan de Dios puede cruzarse hacia la Plaza Tapatía y caminar hasta el Hospicio Cabañas, uno de los edificios fundamentales de Guadalajara. La antigua institución asistencial, construida entre finales del siglo XVIII y principios del XIX, alberga actualmente el Museo Cabañas y conserva en su interior los murales de José Clemente Orozco, entre ellos “El hombre de fuego”. Desde ahí, el recorrido puede continuar a pie hacia el Teatro Degollado y la Catedral Metropolitana. En unas cuantas calles aparecen edificios correspondientes a diferentes momentos de la historia de Guadalajara, plazas públicas, portales y espacios que todavía concentran una parte importante de la actividad cotidiana del Centro.
El trayecto también permite observar una característica particular de la capital jalisciense: su arquitectura no responde a un único periodo. Edificios coloniales y religiosos conviven con construcciones del siglo XIX y con intervenciones posteriores que modificaron profundamente la ciudad.
Colonia Americana al caer la tarde
Otra ruta conduce hacia el poniente. La colonia Americana concentra buena parte de la actividad gastronómica y nocturna de Guadalajara, pero recorrerla también permite observar algunas de las transformaciones arquitectónicas de la ciudad durante los siglos XIX y XX. Avenida Vallarta, la zona de Lafayette y las calles cercanas a Chapultepec conservan antiguas residencias junto a cafeterías, librerías, galerías, bares y restaurantes.
Algunas casonas mantienen sus fachadas originales mientras sus interiores han cambiado de función con el paso de las décadas.
La avenida Chapultepec funciona como uno de los principales ejes del barrio. Alrededor de ella puede construirse una tarde sin demasiada planificación: tomar café, caminar entre las calles cercanas, cenar o detenerse en alguno de los establecimientos que ocupan antiguas fincas. Para un visitante que pasó buena parte del día dentro de un centro de exposiciones, esta zona permite conocer una Guadalajara contemporánea, marcada por la convivencia entre patrimonio arquitectónico y nuevos proyectos comerciales y culturales.
Tlaquepaque, un destino tradicional
Si se dispone de varias horas, San Pedro Tlaquepaque ofrece otra posibilidad. El municipio forma parte de la ZMG y su centro mantiene una relación estrecha con la producción artesanal de Jalisco. El recorrido puede comenzar por el Andador Independencia, donde se concentran galerías, tiendas, restaurantes y casonas antiguas. Cerámica, vidrio soplado, textiles, muebles y objetos decorativos aparecen en talleres y establecimientos especializados.
El Jardín Hidalgo funciona como punto de referencia para continuar hacia El Parián, uno de los espacios más conocidos de Tlaquepaque y ligado desde hace décadas al mariachi y a la gastronomía. El paseo puede completarse entrando en galerías y talleres o simplemente recorriendo las calles del centro. Visitar Tlaquepaque requiere algo más de tiempo que permanecer en los alrededores de Expo Guadalajara, por lo que funciona mejor para quienes terminen temprano sus actividades o hayan reservado una tarde completa.
Para quienes lleguen a Guadalajara por trabajo, esos espacios permiten que la ciudad deje de ser únicamente el lugar donde se celebró una exposición. Entre una reunión y el vuelo de regreso quedan todavía el olor del birote recién horneado, las fachadas del Centro, los talleres de Tlaquepaque y las calles de la Americana: pequeñas incursiones posibles dentro de un viaje cuya razón inicial estaba en otro sitio.
CT