Jalisco

Fiscalía de Jalisco descarta riesgo generalizado para inmobiliarios por parte del crimen organizado; apuntan a casos particulares

La Fiscalía del Estado confirma la búsqueda de dos hombres dedicados a las bienes raíces en Zapopan, pero descarta que se trate de un ataque del crimen organizado contra el gremio

Son al menos dos los empresarios inmobiliarios de Jalisco quienes se encuentran en calidad de desaparecidos y por quienes se cuenta con una denuncia formal por su desaparición ante la Fiscalía de Jalisco, confirmaron este jueves las autoridades estatales. Sin embargo, por el momento se ha descartado algún riesgo generalizado en contra del sector, tratándose de casos particulares y personales. 

Se trata de Ricardo Cabezas Talavera, visto por última vez el pasado 30 de julio cuando iba a mostrar un inmueble en la colonia Tabachines, en Zapopan, y quien posteriormente se habría reunido con una mujer quien le ofreció llevarle sus cuentas de redes sociales, así como Octavio Haro Cachua, visto por última vez en Residencial Diana Natura, también en Zapopan, sin que al momento se tengan más datos sobre las condiciones de su desaparición. 

 
 

En este sentido la vicefiscal Especial en Personas Desaparecidas, Blanca Trujillo Cuevas, señaló que si bien existe coincidencia en las desapariciones de ambos hombres por su labor, además de tener como contexto la desaparición del empresario Daniel Garay (dedicado a otro sector), explicó que no existe, por el momento, un riesgo generalizado contra el ramo inmobiliario o empresarial que apunte a acciones del crimen organizado, sino que se trata, cada uno, de casos particulares. 

Explicó que todas las desapariciones tienen contextos multifactoriales, sin embargo, a diferencia de la ola de desapariciones de menores de edad por su posible relación con el reclutamiento forzado, en el caso de estos empresarios se ha detectado otra forma de operar, particularmente relacionada con conocidos, e incluso, familiares de las víctimas. 

"El tema de la desaparición es multifactorial, es decir, de verdad existen demasiado supuestos y causas por las que una persona puede desaparecer. No en todos los casos hay temas de delincuencia organizada. Es decir, muchas veces son perpetradores que pertenecen al círculo familiar de la víctima, perpetradores que lo que buscan es obtener algún beneficio o alguna venganza (sobre ellos) o que van al plano personal", dijo la vicefiscal. 

Así, explicó, en los casos recientes, que incluyen, por ejemplo, Daniel Garay, aun desaparecido, y el joyero Jaime Arias, encontrado sin vida en mayo pasado, se han encontrado temas de índole personal. "Es decir, ha incidido alguna relación o alguna persona que estuvo cerca, en el círculo de confianza, digamos, de la persona desaparecida", aclaró la vicefiscal. 

Pese a ello, aclaró que de igual forma se trata de delitos graves, por los cuales se continúan las indagatorias en busca de identificar y judicializar a los responsables. 

"Pero en términos generales sería así, condiciones diversificadas y una serie de factores distintos, pero no hemos encontrado a la delincuencia (organizada) como elemento proponente en estas desapariciones", dijo la vicefiscal, añadiendo que en este momento no hay alguna alerta para las o los inmobiliarios o empresarios.

"De hecho de los dos casos de temas de inmobiliarios (Ricardo y Octavio) que tenemos vigentes, son contextos diferentes y no es por su actividad laboral propiamente, sino por otras causas distintas de las que pudiéramos presumirse de su desaparición", añadió Trujillo Cuevas. 

Por último, la vicefiscal especial emitió una serie de recomendaciones, tanto para el empresariado como para la población en general, a fin de que las familias estén siempre en comunicación y se mantengan informadas de sus movimientos. 

"Es recomendable que ya forme parte de nuestra vida habitual el tener el elementos mínimos de prevención, estarnos comunicando con nuestra familia si vamos a salir a algún lugar, comentarlo para que no haya lapsos donde la persona no sepamos donde estamos. Esto puesto que, al iniciar asuntos donde no se tiene ningún dato mínimo de donde se encontraba la persona al momento de desaparecer hace que las investigaciones arranquen con un poco más de dificultad. Entonces considero que la comunicación familiar es muy importante y por supuesto, el seguir poniendo atención respecto del círculo de personas con las cuales nos comunicamos", finalizó la vicefiscal.

NG

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