Vance, ¿se desVANeCE?
En 2016, JD Vance —el actual vicepresidente de Estados Unidos—, quien era muy conocido por la publicación del libro Hillbilly Elegy, una biografía en la que relataba la historia de una familia originaria de Kentucky y de una cultura en crisis en la región montañosa de los Apalaches, declaró a la cadena CNN que Donald Trump —en aquel entonces candidato a la presidencia— era una “heroína cultural” y “simplemente otro opioide”; que no votaría por él en la elección y planeaba pronunciarse a favor de Hillary Clinton. Además, dijo estar de acuerdo con las versiones de que Trump era un hombre que había cometido “agresiones sexuales en serie”, y lo calificó como “una de las celebridades más odiadas, villanas y cretinas de Estados Unidos”.
A pesar de esa posición opuesta, Vance se convirtió en seguidor de Trump y, en julio de 2024, este lo eligió como candidato a la vicepresidencia, cargo en el que actualmente se desempeña y desde el cual “aparece” como un candidato natural republicano para buscar llegar a la Casa Blanca en 2029. Sin embargo, las circunstancias aparentemente vuelven a colocar a Vance en una posición de confrontación con Trump.
El miércoles pasado, un día después de la estrepitosa derrota republicana en las elecciones de medio término, JD Vance publicó un mensaje en redes sociales en el que dijo: “La razón por la que perdimos es la guerra”, culpando a la impopular e injustificada guerra contra Irán, iniciada por Trump. Y aunque matizó su declaración agregando “el propio presidente lo dijo anoche”, su abierto pronunciamiento sonó a reproche y a un señalamiento directo a quien despacha en la Oficina Oval como único responsable del fracaso electoral. Esto contrasta aún más con el hecho de que ese mismo día el presidente dijo que “lo volvería a hacer”: atacar a Irán. Todo lo anterior se “ve”, a la distancia, como un nuevo distanciamiento entre ambos.
Es Trump, como máxima autoridad republicana, quien da el “dedazo” para la nominación del partido con miras a la siguiente contienda presidencial, por lo que las diferencias que se avizoran pudieran ser presagio de que las ambiciones políticas de Vance estén en proceso de truncarse.
Osamah Khalil, director de Relaciones Internacionales de la Universidad de Syracuse, dijo a la cadena de televisión France 24 que Vance, con su declaración, busca “marcar cierta distancia con miras a las presidenciales”. Aunque hay que estar conscientes de que, con “distancia” o “sin distancia”, Vance, para ser candidato, tiene que pasar por el “filtro” de Trump. Y, por las diferencias que están surgiendo nuevamente, uno pudiera preguntarse: Vance, ¿se desVANeCE?
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