Ideas

Una buena noticia que confirma una mala

La buena noticia de la localización ayer de los menores Bruno Santiago Arámbula González y Héctor Figueroa, es a la vez una pésima confirmación de esta tendencia criminal que nos debe hacer reaccionar como comunidad: a niñas, niños y adolescentes el crimen organizado los está reclutando en Jalisco para llevárselos a otros Estados del País.

Estos chicos de 15 años de edad y amigos de la Colonia Lomas del Mirador, en el municipio de Tlajomulco de Zúñiga, ya no regresaron a sus casas el día 27 de julio. Los dos habían comentado que habían recibido ofrecimientos de trabajo por redes sociales y tras su desaparición escribieron mensajes a sus familias para decirles que estaban bien y que solo querían despedirse.

Por fortuna ayer, 15 días después de que se los llevaron, fueron localizados en el municipio de Zirándaro, Guerrero, a 521 kilómetros de Guadalajara y a casi 8 horas por carretera.

Lo mismo pasó con Carlos Humberto, otro menor de apenas 14 años de edad, al que su familia reportó como desaparecido desde el 17 de julio cuando ya no llegó a su casa de la Colonia Santa Ana Tepetitlán, en el municipio de Zapopan.

Afortunadamente se le localizó el viernes pasado, 21 días después de no saber de su paradero, en el municipio de Coalcomán, Michoacán, a 315 kilómetros de Guadalajara y cuatro horas 45 minutos en automóvil.

Sólo ellos saben el calvario que padecieron, pero tienen la fortuna de estar de nuevo con sus familias, que vivieron días terribles de dolor e incertidumbre. Hay al menos 10 familias más que siguen en ese sufrimiento por no saber de sus hijos menores de edad que también, muy probablemente, fueron víctimas de reclutamiento delincuencial vía engaños o por la fuerza.

Hay dos versiones del rescate de Bruno y Héctor. La de la Vicefiscalía en Personas Desaparecidas del Gobierno de Jalisco, que afirma que fue fruto de la colaboración con las familias de los menores y la coordinación con la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB) y autoridades de Guerrero.

Está también la del colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco que aseguran que los menores fueron rescatados gracias a una llamada anónima que recibieron y les proporcionó el lugar de su ubicación. Y la pronta respuesta que les dio la CNB y la Guardia Nacional por la intervención del Centro de Mando Federal de la Secretaría de Gobernación.

En el comunicado hacen un “llamado firme” al gobernador Pablo Lemus “para que actúen de manera inmediata cada vez que una familia entregue información sobre una persona desaparecida o víctima de reclutamiento forzado” y añaden “que la rapidez en la reacción no es un favor, es una obligación legal y humana”.

Habrá que ver qué responden a esta crítica en el Gobierno estatal, lo cierto es que tienen el enorme reto de blindar a nuestras infancias del reclutamiento del crimen organizado y desmantelar sus nuevas estrategias para conseguirlo.

Temas

Sigue navegando