Sí, hay mejoría, pero…
Ayer la presidenta Claudia Sheinbaum divulgó con optimismo el último reporte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), en donde se muestra que nuestro país ha duplicado el crecimiento de productividad -en comparación con los otros 37 países que integran el organismo-. Y sobre eso dijo, “México se coloca entre los 10 países con mayor inversión extranjera… es el país con mayores incrementos a los salarios desde 2018… México es la segunda tasa de desempleo más baja, sólo detrás de Japón”, y sonriendo con beneplácito, expresó que se ha logrado “... récord mundial en empleos formales; en junio de 2026, con 22 millones 779 mil 704 puestos de trabajo”. Por supuesto que algunos números son alentadores, pero…
Si revisamos los reportes más recientes del Instituto Nacional de Estadísticas y Geografía (INEGI) sobre algunos tópicos que mencionó la mandataria, el empleo informal en México representa el 55.2 por ciento de la población ocupada, lo que equivale a que de 133 millones de mexicanos que somos, casi 34 millones de personas trabajan sin contratos legales, sin prestaciones de ley o sin acceso a la seguridad social. Y estas cifras, por supuesto, no son nada alentadoras.
Solo para poner en perspectiva algunos números que nos sirvan de comparación -guardando las respectivas distancias-, de acuerdo con Trading Economics -la plataforma web y aplicación global que ofrece información financiera, macroeconómica y proyecciones de 196 países-, la tasa de empleos formales en Estados Unidos -nuestros principales socios comerciales- en junio pasado fue del 59 por ciento de la población ocupada, mientras que en México con sus casi 23 millones de empleos formales es apenas el 17 por ciento.
Los datos proporcionados por la mandataria en Palacio pudieran ser alentadores, si tomamos en cuenta lo que se ha logrado mejorar en cuanto a productividad y generación de empleos, pero en un amplio espectro económico, “Es un crecimiento poco artificial porque hay menor empleo, probablemente los menos productivos y con bajos salarios y entonces eso aumenta la productividad, pero no significa que sea algo positivo. En 2025 y en lo que va del 2026 se han perdido empleos formales y el trabajo informal ha crecido”, respondió Gabriela Siller, directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base, durante una entrevista que sobre el tema le hizo el periódico El Economista. Entonces, sí, hay mejoría, pero, ante el optimismo y beneplácito de Palacio, habrá que ubicarnos más en la realidad de los números y las estadísticas.
Usted, ¿qué opina?