Sheinbaum y Campos entre “dimes y diretes”
Maru Campos dijo fue “una conversación muy fuerte, llena de reproches, de reclamos”, mientras que Claudia Sheinbaum reconoció que “hubo gritos, levantamos la voz”, durante el encuentro -de aproximadamente 10 minutos- que sostuvieron el 19 de septiembre -en una oficina del aeropuerto de Ciudad Juárez-, y en donde el tema de la discordia fue la intervención de agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en el operativo que el 19 de abril se llevó a cabo a cabo en la Sierra Tarahumara (en la zona de Morelos/El Pinal) en el estado de Chihuahua.
La presidenta Sheinbaum estaba “agraviada” -según dijo Campos- porque haber “ingresado a los agentes norteamericanos a México” -porque llegó a llamarla “la presidente de la muerte”-, y la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos”, también estaba “agraviada, porque 19 veces, en la más alta tribuna de este país, en la mañanera, se me acusó de traición a la Patria”. Y la reunión no terminó bien, incluso -según Campos-, la presidenta le dijo, “No tienes un pelo de pendeja”.
Las consecuencias del “encontronazo” entre la presidente Sheinbaum y la gobernadora Campos provocaron la detención del ex Fiscal del estado, César Jauregui, bajo dos versiones. La primera, que después de la investigación de la Fiscalía General de la República (FGR), el ex funcionario cometió el delito de “traición a la Patria”, permitiendo la intervención de los agentes estadounidenses en operativos, sin que el gobierno federal tuviera conocimiento, y la segunda, que en la “conversación” entre Claudia y Maru, fue la misma gobernadora la que lo denunció al funcionario: “Ella me dijo, ‘No fui yo, fue mi ex Fiscal’. Pero no solo eso me dijo eso, me dijo que habían encontrado corrupción que había cometido el Fiscal”, dijo Sheinbaum ayer en la conferencia mañanera.
El problema de todo esto, es que las diferencias entre autoridades deben discutirse en un entorno de privacidad y cuando un asunto tan delicado, como es la intervención de agentes extranjeros en operativos estatales sin el consentimiento del gobierno federal o del gabinete de seguridad, deben tratarse con la más alta seriedad y responsabilidad, y cuando, como la misma Maru Campos lo dijo en la entrevista con Carlos Loret de Mola, “Ella -Sheinbaum- y yo quedamos de no hablar de lo que ella había dicho, ni yo lo que había dicho en la reunión”, ahora lo estemos ventilando con “dimes y diretes” o en algo parecido como a un “chisme de lavadero” entre la presidenta y la gobernadora.
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