Ideas

Sensacional victoria de Antonelli ante su público

Andrea Kimi Antonelli llevó a cabo una remontada fantástica de la decimonovena posición a la primera plaza en la vuelta 50 de 53, superando a su compañero Russell para adjudicarse el Gran Premio de Italia en el ultraveloz circuito de Monza.

Los cambios múltiples realizados a su unidad de potencia, que favorecieron la confiabilidad y velocidad tope de su auto, sumados a una serie de factores fortuitos y una estrategia impecable de su equipo, le permitieron emplearse a fondo para sumar su séptima victoria en la temporada y afianzarse en el liderato del campeonato de pilotos con una ventaja de 66 unidades sobre Russell.

Antonelli ya se ubicaba en la octava posición cuando el fuerte accidente sufrido por Charles Leclerc en la curva Parabólica al cierre del segundo giro produjo la aparición de la bandera roja y la detención de la carrera, obligando al pelotón de autos a ingresar a fosos con la posibilidad de cambiar neumáticos.

Mercedes optó por cambiar los neumáticos intermedios de Russell, líder de la competencia, por el compuesto duro, apostando a culminar la carrera con un solo cambio; caso contrario con Antonelli que, habiendo largado con el compuesto duro, cambió a intermedios para pelear por el podio aprovechando un compuesto con mejor adherencia.

Antonelli siguió avanzando meteóricamente. Para el giro 15 alcanzó y superó al McLaren de Piastri; una vuelta después hizo lo propio con Verstappen que, habiendo entretenido a Russell con un feroz duelo por la punta, facilitó que el joven italiano les diera alcance.

Kimi superó a George por primera ocasión en la vuelta 18, dando inicio a un cerrado duelo en el que intercambiaron posiciones giro tras giro, siendo Antonelli claramente más rápido que Russell y obligando al experimentado inglés a recurrir a su mejor repertorio de manejo para mantenerlo al margen.

Stroll retiró su Aston Martin en la curva 1 por problemas hidráulicos en el giro 28, provocando la aparición de la bandera amarilla virtual, misma que fue aprovechada por Antonelli y Verstappen para ingresar a fosos y calzar el compuesto duro, retornando a la competencia en la sexta y séptima posiciones, respectivamente.

Mercedes tomó la mala decisión de mantener en la pista a Russell, apostando a que los 13 segundos y cinco rivales que lo separaban de Antonelli serían suficientes para llevarse la victoria; la realidad fue distinta.

Antonelli rebasó a Gasly en el giro 30, a Norris en el 31, a Hamilton en el 35 y a Piastri en el 37, colocándose en la segunda posición, a menos de 9 segundos de su compañero en tan solo nueve vueltas.

El ritmo demoledor de Antonelli, casi medio segundo más rápido que el de Russell, permitió que Kimi se colocara a menos de un segundo de George para la vuelta 48. Un giro después intentó superarlo en la Variante del Rettifilo, pero Russell cerró el lado interno de la salida, provocando que Antonelli experimentara un despiste momentáneo a la grava.

Kimi se repuso con la determinación de un campeón en ciernes, arrebatándole el liderato dos giros después en la Variante Ascari, separándose a 3.8 segundos al caer la bandera de cuadros y marcando la vuelta más rápida de la carrera en el último giro.

El público que abarrotó el histórico circuito de Monza se entregó por completo a su joven sensación, celebrando una victoria que puso fin a una espera de seis décadas. Habían pasado 60 años desde la última vez que un piloto italiano había triunfado en casa, cuando Ludovico Scarfiotti conquistó en 1966 la que sería su única victoria en la máxima categoría.

Antonelli sabe muy bien que los 66 puntos que lo separan de Russell no son determinantes con 10 carreras por disputar, pero sí suficientes para aprovechar el rendimiento de su Mercedes en las mismas.

Verstappen regresó al podio con el manejo y la determinación impecables del gran campeón que es, aprovechando la notoria mejoría en el rendimiento de su Red Bull para llevarse el tercer puesto.

Lando Norris logró superar a Oscar Piastri por la cuarta posición después de un cerrado duelo entre ambos pilotos, quienes compartieron el mismo paquete de mejoras.

Lewis Hamilton logró colocar al Ferrari en una penosa sexta posición. Se esperaba un mejor rendimiento en casa. El despiste y choque de Leclerc vino después de sacar de la pista a su compañero en el primer giro.

Pierre Gasly no contó con el ritmo de carrera para obtener un mejor lugar que el séptimo, en el que cruzó la meta después de haber logrado una increíble primera posición de arranque a bordo del Alpine.

Arvid Lindblad aprovechó el súpermotor con el que cuentan los Racing Bulls para cerrar la competencia en el octavo sitio.

Franco Colapinto volvió a brillar colocando el segundo Alpine en la novena posición.

Yuki Tsunoda logró el último punto en disputa gracias a una carrera sólida a bordo del segundo Racing Bull. El japonés, que entró de relevo al segundo equipo de la bebida energizante por la lesión de Hadjar (quien ascendió a Lawson al primer equipo), disfrutó y aprovechó la oportunidad al máximo.

Sergio Pérez cruzó la meta en la décimo octava posición, con un giro menos a bordo del Cadillac, logrando marcar la velocidad tope en la recta y superar a su compañero Bottas.

El Gran Circo se traslada a España para inaugurar el circuito semiurbano “Madring” el próximo fin de semana. Hay mucha expectativa por el regreso de la máxima categoría a Madrid. Fue en 1981 que se celebró la última carrera en el circuito del Jarama, ubicado en las afueras de la capital española.

El circuito de Madrid es desconocido por todos los equipos. Será sumamente interesante ver la lectura y desempeño de Mercedes, McLaren, Ferrari y Red Bull en el circuito de 5.416 kilómetros que cuenta con 22 curvas, una de ellas denominada “La Monumental”, con un peralte del 24 %, además de cambios de elevación y dos túneles. ¿Quién disfrutará del olé de los asistentes?

Temas

Sigue navegando