Políticos le abren la cartera a Facebook
En Jalisco diez políticos concentran el gasto en promoción personal en Facebook e Instagram (Meta): siete emecistas, dos morenistas y un panista.
El monto pautado alcanzó los 2.3 mdp sólo en los últimos tres meses, según la Biblioteca de Anuncios de Meta que transparenta el gasto cuando se trata de actores políticos.
El reporte disponible en jnlomeli.short.gy/anuncios_meta desagrega los datos a nivel nacional y por Entidad, es decir, cuando el anunciante dirige sus mensajes a audiencias, como es el caso, en Jalisco.
Encabeza el gasto Pablo Lemus, gobernador de Jalisco, con 501 mil pesos.
En segundo lugar aparece Jorge Álvarez Máynez, líder nacional emecista (392 mil pesos).
En tercer lugar está Samuel García, gobernador de Nuevo León (368 mil pesos), quien se anuncia en Jalisco sin desempeñar un cargo aquí; la cifra contrasta con los 7.4 mdp que ha invertido en publicidad dentro de su propio Estado.
Le siguen en cuarta posición Juan José Frangie, alcalde zapopano (293 mil pesos), y en quinto lugar Mónica Magaña, diputada local naranja (242 mil pesos). También aparece Omar Cervantes, diputado local emecista (138 mil pesos).
Continúa en séptimo lugar Mery Pozos, diputada federal de Morena (114 mil pesos, incluida su página de fans); luego Gerardo Quirino, alcalde de Tlajomulco (101 mil pesos); Juan Pablo Colín, líder estatal del PAN (90 mil pesos); e Itzul Barrera, diputada local de Morena (78 mil pesos).
Estos diez políticos concentran el 82% del gasto en publicidad en Meta de un total de 49 actores políticos que han pagado publicidad digital en los últimos tres meses (Meta no permite revisar cortes temporales más amplios y específicos).
En la lista de políticos que pagan a Meta aparecen también Chema Martínez, Isaura Amador, Miguel Monraz, Mirza Flores, Laura Haro, entre otros. Comparto en @jnlomeli la lista completa.
La publicidad digital se incluye dentro del gasto en comunicación social para figuras como el gobernador y alcaldes para promover acciones de gobierno.
Sin embargo, en el caso de otros actores políticos como diputados o líderes partidistas, la información es difícil de fiscalizar de forma sistemática pues la única fuente de transparencia real sobre este gasto es lo que comparte Meta.
Llama la atención que una diputada como Magaña sea la tercera política local, después del gobernador y el alcalde de Zapopan, que más gastó en publicidad digital. Lo mismo ocurre, aunque con menor monto, en el caso de Pozos y Barrera.
El gasto exorbitante de Samuel García -que ha justificado como “recursos propios”- muestra que la publicidad política en redes mueve millones de pesos, y esto es apenas el registro de un trimestre.
¿Cuál es la frontera entre la promoción personal -muchas veces con fines electorales- y la difusión de acciones ligadas al desempeño del cargo?
Esta frontera es aún más difusa para diputados y líderes partidistas: si pagan esta publicidad con recursos públicos, ¿quién fiscaliza ese gasto? Si son propios, ¿quién garantiza la legitimidad del dinero?