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Milwaukee huele a campeón, pero Tampa Bay todavía puede cambiar la historia

Milwaukee está a medio camino de conquistar la gloria, pero sería un grave error confundir dos victorias con una coronación anticipada.

La Serie Mundial cambia hoy de escenario y lo que viene puede ser todavía más emocionante que lo vivido hasta ahora: Tampa Bay tendrá el respaldo de su afición, la obligación de reaccionar y el talento suficiente para convertir los próximos encuentros en una batalla trepidante.

Los Brewers llevan paso de campeones, pero los Rays tienen argumentos para disputarles la corona hasta el último out.

Los marcadores de 3-2 y 5-4 reflejan lo cerrado de los primeros dos encuentros.

El primer encuentro exigió a los Brewers resistir una novena entrada angustiosa.

Tampa Bay anotó cuatro carreras en el episodio inicial y parecía encaminado a emparejar la Serie Mundial, pero Milwaukee respondió inmediatamente con dos, agregó otra en la cuarta, empató mediante un cuadrangular de Sal Frelick en la sexta y completó la remontada con un sencillo productor de Cooper Pratt en la séptima.

Logan Henderson consiguió recuperarse después de recibir cuatro carreras en la primera entrada y el bullpen de Milwaukee impidió que los Rays volvieran a anotar.

Pat Murphy demostró capacidad para administrar las circunstancias adversas.

Milwaukee mostró la serenidad y la disciplina competitiva que se necesitan para aspirar seriamente al campeonato.
En contraste, la conducción de Kevin Cash dejó mucho que desear.

No puede responsabilizarse al mánager por cada lanzamiento equivocado o error defensivo, pero tampoco puede eximírsele cuando su equipo consigue cuatro carreras de ventaja en el primer episodio y termina perdiendo sin volver a pisar el plato.

Drew Rasmussen no consiguió contener completamente la reacción de Milwaukee y, cuando Ian Seymour ingresó al relevo, Sal Frelick lo recibió con el cuadrangular que empató el encuentro.

Una de las jugadas que contribuyeron a esa recuperación involucró al mexicano Jonathan Aranda.

El tijuanense, convertido en una pieza importante de la ofensiva de Tampa Bay, cometió un error defensivo en la cuarta entrada que permitió a Milwaukee acercarse 4-3.

Fue una equivocación costosa, pero no la explicación de la derrota.

Cooper Pratt contribuyó con una equivocación defensiva al ataque inicial de Tampa Bay, pero después produjo la carrera ganadora.

JoJo Romero, relevista zurdo de Milwaukee que ha representado a nuestro país, trabajó una entrada sin permitir anotaciones en el segundo encuentro y contribuyó a sostener el esfuerzo del bullpen.

Milwaukee cuenta además con Joey Ortiz, infielder de ascendencia mexicana que también ha vestido la franela nacional.
Ortiz y Romero persiguen con los Brewers una coronación histórica, mientras Aranda tiene ahora la oportunidad de convertirse en protagonista de la reacción de Tampa Bay.

Hoy lunes 26 de octubre se reanuda la Serie Mundial con el tercer encuentro, ahora en territorio de Tampa Bay, donde los Rays tendrán el respaldo de su afición.

El martes 27 está programado el cuarto partido y, de ser necesario, el miércoles 28 se disputará el quinto.

Si Tampa Bay consiguiera ganar también el martes, la Serie Mundial quedaría empatada y todo aquello que hoy parece inclinarse hacia los Brewers adquiriría una perspectiva completamente nueva.

Tampa Bay ha demostrado que puede competir con Milwaukee; lo que todavía no ha conseguido es sostener sus ventajas y resolver los momentos decisivos.

Milwaukee huele a campeón porque ha sido mejor cuando más importaba.

Porque antes de repartir coronas conviene recordar una verdad que octubre nunca deja de enseñarnos: el beisbol es el beisbol, y nada está decidido hasta que cae el último out.

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