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Mi apuesta: Tijuana - Tabasco... Aunque Puebla ya avisó

La Liga Mexicana de Beisbol llegó a su penúltima estación y, como suele ocurrir en estas alturas, ya no quedan equipos casuales. Toros de Tijuana y Sultanes de Monterrey disputan el campeonato de la Zona Norte; Olmecas de Tabasco y Pericos de Puebla, el del Sur. 

Desde hace días he dicho que mi apuesta personal es Toros de Tijuana contra Olmecas de Tabasco, con Tijuana como favorito para levantar el título. No cambio todavía esa lectura, aunque lo ocurrido este fin de semana obliga a introducir una advertencia importante: Pericos ya pegó primero y no está ahí de casualidad. Puebla comenzó la Serie de Campeonato del Sur imponiéndose a Tabasco y dejó claro que no pretende conformarse con haber llegado hasta aquí.

En el Norte, Tijuana hizo exactamente lo que se espera de un equipo que terminó como el mejor de su zona durante la temporada regular: defendió su casa, mostró poder y volvió a respaldarse en un pitcheo que ha sido una de sus principales fortalezas. Los Toros han demostrado durante toda la campaña una combinación de profundidad, experiencia y capacidad para resolver juegos cerrados que los convierte, por méritos propios, en el rival a vencer.

Pero ya lo vimos en la serie contra Charros: en playoffs no basta con parecer mejor. Tijuana fue superior a Jalisco, sí, pero tuvo que demostrarlo juego por juego. Ahora Sultanes representa un obstáculo todavía más complicado. Monterrey sabe jugar estas series, tiene oficio, profundidad y una estructura acostumbrada a competir en instancias definitivas. No será un convidado de piedra.

Del otro lado, Tabasco me sigue gustando porque ha mostrado resistencia y porque llega a esta etapa con una enorme carga emocional. Olmecas vuelve a disputar una Serie de Campeonato del Sur después de muchos años y eso pesa. 

Puebla viene de superar una prueba enorme y ahora comenzó esta serie con la misma determinación. Es uno de esos equipos que parecen crecer cuando sienten que ya hicieron lo más difícil. Haber llegado hasta aquí no los convierte en sorpresa; los convierte en una amenaza real.

Por eso mantengo la apuesta, pero no la certeza. Toros-Tabasco sigue siendo mi Serie del Rey, aunque Puebla tiene argumentos suficientes para arruinar el pronóstico y Sultanes jamás puede descartarse. En esta etapa ya no existen series cómodas ni rivales pequeños. Cada victoria vale demasiado y cada error cuesta mucho más.

Eso es precisamente lo maravilloso de esta fase del béisbol mexicano. Durante meses se construyen estadísticas, jerarquías y favoritos. En estas semanas todo se reduce a ejecutar: el batazo oportuno, el relevo que consigue el out cuando más pesa, la defensa que no regala una base y el manager que toma la decisión correcta unos segundos antes que el adversario.

Tijuana parece el equipo más completo. Tabasco tiene mi voto para acompañarlo. Puebla ya avisó que no está de acuerdo y Monterrey tiene historia suficiente para reclamar lo mismo.

Mi apuesta está hecha: Toros contra Olmecas. Pero si algo nos ha enseñado esta postemporada es que el béisbol disfruta particularmente haciendo quedar mal a quienes creemos tenerlo descifrado.

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