Los tiempos letales del IMSS
Basta hacer una cronología de la muerte de los tres recién nacidos en el Centro Médico de Occidente (CMO) del IMSS en Jalisco para inferir que probablemente hubo una reacción tardía y negligente.
Esta semana, el IMSS confirmó que investiga la defunción de tres bebés en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del CMO en Guadalajara.
La causa es la bacteria Klebsiella pneumoniae y el hongo Candida albicans, que son altamente letales en recién nacidos con una salud delicada.
El caso adquiere mayor gravedad porque la semana pasada se dio a conocer que cinco menores fallecieron en un hospital del organismo en Durango en circunstancias similares, lo que podría considerarse un brote epidemiológico.
De acuerdo con testimonios de los padres de los tres bebés, una defunción ocurrió el 7 de julio, hace casi tres meses, mientras que los otros dos fallecimientos se dieron el 7 y el 30 de agosto.
Significa que el IMSS tuvo indicios del brote desde hace más de dos meses. Fueron las presiones de los padres de familia y la denuncia penal ante la FGR las que obligaron a la dependencia a informar del evento, anunciar medidas de contención y una indagatoria interna.
Inicialmente, los padres de familia denunciaron a medios la falta de información y acciones preventivas tras la muerte de sus pequeños. Marcela, una de las madres que perdió a su bebé, ha declarado que podría haber más casos, algo que deben determinar las investigaciones.
Consulté a un epidemiólogo con experiencia en el sector público sobre el posible origen de estos patógenos, así como las medidas de detección y contención.
En opinión del especialista, el brote debió quedar controlado en un mes si se detectó y se actuó a tiempo. No obstante, el IMSS apenas hizo pública una investigación en curso cuando los casos asomaron al menos desde julio pasado.
Sobre las posibles causas, el epidemiólogo me explicó que hay dos motivos principales: suministros médicos contaminados (catéteres, leche, medicamentos, etc.) o contaminación cruzada dentro del área por falta de protocolos y cuidado.
Es normal que circulen ese tipo de bacterias y hongos intrahospitalarios, me dijo; lo que resulta completamente atípico e inaceptable es que ocho bebés hayan muerto, cinco en Durango y tres en Jalisco.
La investigación del IMSS y la FGR debe aclarar el origen de la infección, pero también si la actuación de las autoridades médicas ha sido oportuna para evitar que el brote se extienda. Los tiempos burocráticos del IMSS también cuestan vidas.