La reelección en Guadalajara
La presidenta municipal de Guadalajara, Verónica Delgadillo, comenzó el proyecto de su reelección. El sábado 8 de agosto, en el Lienzo Charro Zermeño, rodeada por simpatizantes, su equipo político y a la vez de Gobierno, inauguró fácticamente la carrera política que la llevará a competir nuevamente por la alcaldía. Ya no queda espacio para las dudas.
En el evento estuvieron presentes varios secretarios del gobierno estatal, hecho que debe interpretarse como la aprobación del jefe político de Movimiento Ciudadano en Jalisco, el gobernador Pablo Lemus Navarro.
La mayoría de las ausencias en ese encuentro obedecen no a un rechazo o un olvido, sino a la intención de evitar que el inicio de esta ruta pueda ser calificada como un acto anticipado de campaña.
Ya están cerca las actividades, ahora sí oficiales, en un calendario que emitirá la autoridad electoral. Llegarán los períodos para la licencia al cargo, las precampañas, la definición de la candidatura dentro del partido, el registro oficial ante el Instituto Electoral del Estado y la campaña formal, hasta llegar al domingo 6 de junio de 2027, la jornada electoral.
¿Por qué el adelanto entonces? Quizá hubo motivaciones combinadas.
Terminan así algunas especulaciones que tuvieron vida propia durante meses. La alcaldesa será candidata y contenderá por reelegirse, y en ese trayecto podrá convocar a las diferentes fuerzas del emecismo a dirimir diferencias y sumarse a su proyecto. Pero además, lanza un mensaje contundente a las otras fuerzas políticas, principalmente a Morena, y a la ciudadanía.
La experiencia enseña que la mayoría de las veces, en una elección en la que compite el gobernante que aspira a reelegirse, las condiciones le son favorables. Aunque hay desgaste por el ejercicio de gobierno, los votantes tienen la posibilidad de comparar con lo que ya se ha hecho. Los otros candidatos no tienen esa posibilidad y su discurso se conforma de propuestas y promesas; quien procura la reelección, presenta resultados concretos.
En la elección que vivirá Guadalajara, hay otras circunstancias que favorecen a Verónica Delgadillo, cuando menos teóricamente (de ella dependerá aprovecharlas). Es la última reelección, porque la reforma impulsada por Claudia Sheinbaum cancela esta posibilidad, y eso puede integrarse a una narrativa favorable.
Contará con el apoyo del gobernador Pablo Lemus y la administración estatal. Para él y Movimiento Ciudadano es vital mantener la presidencia de Guadalajara.
En su campaña, Delgadillo García será uno de “los personajes” del proceso electoral. Su presencia será indispensable en varias campañas de quienes contenderán por diputaciones para renovar el Congreso del Estado y la Cámara de Diputados. Además, en las campañas por las alcaldías de Zapopan y Tlajomulco de Zúñiga, su inclusión será decisiva. Políticamente, Guadalajara es cabeza.
Adicionalmente, también es importante el tiempo que tendrá de ventaja mientras en el resto de los partidos políticos aún no definen a sus candidatos. Cada día que transcurra es un paso adelante para Verónica Delgadillo.
Y es importante, también, porque da oportunidad de analizar los negativos. Siempre los hay y más cuando se ha gobernado. Es indispensable identificar, reconocer y proponer correcciones. Pero se sabe cómo y con quiénes hacerlo. Quienes no han gobernado sólo están en posibilidad de teorizar.
La cuestión que puede marcar la diferencia es comunicar y defender un proyecto para la ciudad, uno que las personas acepten y adopten. Ahí comienza la tarea.