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La “pregubernatura” y el árbitro electoral

Hoy el Consejo General del INE designará al titular del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Jalisco (IEPC), encargado de arbitrar la carrera por la “pregubernatura” en medio de un complejo escenario político-electoral.

Los dos finalistas son Gabriela Ruvalcaba y Ernesto Santana, ambos con experiencia en derecho electoral y en el ámbito judicial.

Sin embargo, la persona elegida necesitará más que conocimientos jurídicos para enfrentar la ventisca electoral que se avecina.

La alcaldía de Guadalajara es la mejor plataforma para competir por la gubernatura en 2030, pues los últimos cinco mandatarios estatales pasaron de Guadalajara a Casa Jalisco. Por eso es una “pregubernatura”.

Esto vuelve muy competida la alcaldía entre los dos partidos con posibilidades: la emecista Verónica Delgadillo, que busca la reelección, y cualquier candidato o candidata morenista, si se ponen de acuerdo.

Este escenario anticipa una disputa por la Perla Tapatía muy cerrada y polarizada. Y una contienda así necesita un árbitro fuerte, pero llega cuestionado tras los comicios pasados, en los que se cometieron errores.

El organismo arranca el proceso electoral con un presidente elegido de última hora tras la renuncia de Paula Ramírez; sin un secretario ejecutivo nombrado por el pleno y con un escándalo por una autoindemnización de quien estaba en el cargo.

Si bien los tribunales desecharon la estela de cuestionamientos en la pasada elección, sí desgastaron al organismo, que llega menos fuerte de lo deseable y con el tiempo encima. El proceso electoral en Jalisco empieza en la primera quincena de octubre.

El nuevo titular llegará con protocolos definidos, experiencia del personal, procedimientos establecidos y una institución consolidada.

Pero eso no basta sin un liderazgo que logre acuerdos internos, genere entusiasmo y cohesión, cuide la pulcritud de los procesos y apuntale la estructura operativa.

También deberá lidiar con las sombras de la pasada elección: las boletas en bolsas negras, el deficiente Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) y los familiares de políticos con interés electoral en los consejos distritales y municipales.

Entrevisté en Canal 44 a Guillermo Alcaraz Cross, ex titular del IEPC Jalisco, para evaluar los desafíos que vienen.

Su diagnóstico sobre la elección de 2024 puede tomarse como una advertencia para la contienda del próximo año:
“La organización careció de eficiencia. Hubo una permanente violación a los procedimientos. Los protocolos existían, las formas de hacer las cosas estaban ahí y me parece que no se atendieron con puntualidad”.

La historia no debe repetirse.

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