Ideas

La libertad de disentir

Hace un par de semanas se dió a conocer un listado con nombres y cuentas de contenidos críticos a la Cuarta Transformación, la presentación estuvo a cargo de la Consejera Jurídica del Ejecutivo. La primera pregunta que nos puede venir a todos a la mente es por qué la Consejera Jurídica presenta dicho listado en La Mañanera de la Presidenta; la segunda pregunta sería, para qué dar a conocer dicho listado. Esta última pregunta se la hicieron a la Presidenta personas en el listado y fuera del mismo.

La respuesta pudo convencer o no a los afectados y al resto de la ciudadanía: no se trataba de una “lista negra” sino que era un análisis técnico de cómo circulan y se amplifican determinados contenidos en las redes sociales.

La pregunta importante no es por qué o para qué, sino que en una democracia ¿que hace quien ostenta el poder con los que disienten?

Las autoridades tienen todo el derecho de responder ante una noticia falsa, desmentir con hechos una información, cuestionar una investigación periodística; de hecho, en La Mañanera se creó un espacio denominado Derecho de Réplica para tales fines.

Pero una cosa es ejercer un derecho de réplica y otra muy distinta elaborar un listado desde el poder en el que se dan a conocer las personas y medios de comunicación que consideran que producen o amplifican determinados mensajes.

La libertad de expresión no existe para presentar opiniones acordes al poder en turno, como sociedad requerimos precisamente medios de comunicación que disientan permanentemente de quienes ostentan el poder; a los ciudadanos nos corresponde conocer ambas posturas: las que presenta el Gobierno y los medios de comunicación afines a él, y los datos y la opinión que presentan quienes no comulgan con la forma de gobernar del poder en turno y al final formar nuestro propio criterio.

Una virtud de la democracia es que los ciudadanos puedan criticar al Gobierno sin convertirse por ello en enemigos del Estado. El artículo 6º de nuestra Constitución consagra entre otras cosas que “Toda persona tiene derecho al libre acceso a información plural y oportuna, así como a buscar, recibir y difundir información e ideas de toda índole por cualquier medio de expresión”, es un derecho constitucional frente al poder sea del color que sea.

La existencia de un listado con nombres y personas que se considera en palabras de la Consejera Jurídica de la Presidencia un “análisis sobre cómo funciona un ecosistema digital de amplificación artificial de tendencias y quiénes aparecen en este ecosistema” puede inhibir a periodistas y particulares que consideren que su opinión o investigación es contraria a los intereses de quienes ostentan el poder y como hemos visto eso no es bueno para una democracia. Defender la libertad de expresión de todos, también de quienes opinan distinto hace más fuerte a México.

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