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Fauna cercada

Para explicar este punto visualiza la siguiente imagen: un puma reptando en el drenaje urbano de Guadalajara.

Muchas veces escuchamos el término “cruce de fauna” ante el desarrollo de una obra carretera. Uno asume, erróneamente, que es un “puentecito” o camino verde para que los animales crucen la vía y ya. Pero detrás hay mucho más.

En columnas anteriores compartí mi asombro ante la diversidad de fauna silvestre que habita el Bosque La Primavera, detectada a través de cámaras trampa, y compuesta de pumas, linces, coatíes, venados cola blanca, entre otros.

También señalé algunas amenazas al área natural como los perros ferales -mascotas abandonadas o extraviadas por sus dueños-  e identificadas en seis jaurías de 20 a 30 canes  que amenazan el equilibrio del ecosistema del bosque al competir por alimento y transmitir enfermedades.

Existe otro riesgo para el área protegida que sería relativamente fácil de mitigar.

El valor de La Primavera para muchas especies como el puma, ya lo comentamos aquí, radica en que es un área de tránsito. Un felino de este tipo requiere alrededor de 30 mil hectáreas, casi el tamaño del bosque, sólo para sus procesos biológicos.

Estos individuos pueden recorrer grandes distancias que incluyen las sierras de Chapala, Cerro Viejo, Chupinaya, Los Sabinos, La Primavera y el cerro del Tepopote  hasta cruzar la Barranca del río Santiago.

En esta composición natural que va de Chapala a la barranca existen corredores biológicos -un espacio geográfico que conecta paisajes, ecosistemas y hábitat- que son necesarios para mantener la diversidad y procesos ecológicos y evolutivos de las especies.

Todo esto me lo explicó Gabriel Vázquez, encargado del OPD del Bosque de la Primavera, sin ocultar su asombro ante la urbanización que ha cercado el área natural con vialidades, lo que ha interrumpido estos corredores naturales.

“Lo que nos maravilla es por dónde cruzan los pumas y a qué hora. Sólo tenemos un cruce de fauna en el Macrolibramiento, pero el resto sigue cruzando por drenajes, cañadas, cruces irregulares e incluso por las mismas vialidades, pero no nos percatamos de ello”.

El “Estudio de Conectividad Ecológica en el Área Metropolitana de Guadalajara” realizado por el Imeplan reveló las principales vialidades que interrumpen la conectividad de rutas naturales.

Encabezan la lista Carretera a Nogales, que separa La Primavera del Cerro del Tepopote; el Macrolibramiento que separa el bosque de Cerro Viejo;  la carretera Guadalajara-Acatlán de Juárez, carretera a Chapala, carretera a Saltillo, sólo por mencionar algunas.

En 2022, el congreso de Jalisco modificó la Ley de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente en donde se reconocen los corredores biológicos para su conservación.

Ese mismo año la Semadet publicó el estudio Conectividad Ecosistémica Bosque La Primavera en donde se determinó la necesidad de 11 pasos de fauna para recuperar la conectividad con La Primavera.

El diagnóstico existe, solo falta la voluntad política antes de que sea demasiado tarde.

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