El prietito en el arroz…
En la metrópoli todo salió como estaba previsto durante la noche del Grito: fiesta, banderas, mariachi y, según Protección Civil, saldo blanco. El problema en Jalisco fue que en Colotlán, la pirotecnia decidió ponerle emoción extra al evento.
Resulta que un castillo provocó que se incendiaran unos adornos patrios y dejó a dos personas con quemaduras. Nada grave, por fortuna.
Pero queda la pregunta de siempre: ¿Cuántas veces habrá que recordar que los fuegos artificiales no son precisamente confeti?
Protección Civil reportó que el incidente fue controlado rápidamente. La fiesta siguió, aunque seguramente algunos aprendieron que, con pólvora, hasta el “¡Viva México!” puede salir chamuscado.
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Quien no salió bien librada de los festejos patrios fue la alcaldesa de Ameca, Catalina Loza.
Y es que el gobernador Pablo Lemus le dio un regaño, perdón, una recomendación, luego de que se viralizara un video en el que un niño es lanzado desde el balcón del Palacio Municipal para recrear el salto de Juan Escutia en la Batalla de Chapultepec.
Lemus exhortó a la presidenta municipal a ponerle punto final a esta tradición, organizada por el Colegio Niños Héroes y con más de 45 años de historia, para evitar riesgos a los menores de edad.
El detalle es que el regaño disfrazado de recomendación cobra vuelo: en su arenga del 15 de septiembre, el gobernador incluyó precisamente a las infancias entre sus efusivos ¡Vivas!
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Para demostrar que no siempre nadan de muertito, los del PVEM sorprendieron con una iniciativa que, de entrada, suena seria: hasta seis años de prisión para quien abandone a un adulto mayor.
La propuesta busca castigar una práctica que, según sus promotores, afecta a más de 2.7 millones de personas en situación de desamparo en el país.
La iniciativa ya fue turnada a la Comisión de Justicia de la Cámara de Diputados, donde ahora tendrá que enfrentar la prueba más difícil: sobrevivir a la burocracia legislativa.
Porque una cosa es presentar iniciativas y otra, muy distinta, lograr que lleguen a puerto.
¿Pasará del papel a la ley o terminará archivada junto con otras propuestas que duermen el sueño de los justos?
El balón está en la cancha de los legisladores.