Ideas

Con Carlos, se mantiene la esperanza

En la semana pasada creció, de forma preocupante, el número de casos de niños y adolescentes reclutados por el crimen organizado, hubo por fortuna, el regreso de uno de ellos.

Fue el caso de Carlos Humberto, de apenas 14 años de edad. Sus familiares lo habían reportado desaparecido el 17 de julio pasado cuando ya no regresó a su casa ubicada en la Colonia Santa Ana Tepetitlán de Zapopan. Se le localizó con vida en Michoacán, en el municipio de Coalcomán.

Carlos Humberto fue uno de los cinco menores de edad, de entre 14 y 17 años, que desaparecieron de Zapopan, Tonalá, Tlajomulco y El Salto, en hechos distintos y sin relación entre unos y otros. 

Lo alentador es que la localización de Carlos Humberto en Michoacán, mantiene la esperanza que vuelvan también con sus familias Jeremi Alejandro, de 14 años, de Tonalá, a quien buscan desde el 15 de julio; Dominic Gabriel, de 15 años, de la colonia Zapote del Valle, de Tlajomulco; Giovanni Natanael Flores, de 17 años, quien vive en el fraccionamiento Las Lilas 2, en El Salto; y Facundo Sánchez, de 17 años, a quien se vio por última vez en San Miguel Tateposco.

Sigue sin aparecer tampoco David Emiliano, quien desapareció desde junio y cuya madre rechaza que su hijo sea reclutador de otros menores como le dijeron agentes de la Fiscalía estatal, que apuntaban las primeras investigaciones.

Desafortunadamente, en los últimos días de julio y los primeros de agosto la lista de niños y adolescentes reclutados ha aumentado.

Está el caso de Bruno Santiago Arámbula González y Héctor Figueroa, amigos de 15 años de edad y quienes no regresan a casa desde el pasado 27 de julio. Ambos habían recibido ofrecimientos de trabajo por redes sociales y enviaron un mensaje de texto a sus familias para decirles que estaban bien y se estaban despidiendo. 

Historias similares son las de los menores de edad Eder, Ángel Santiago, Orus y Brian, cuyas desapariciones ocurrieron en la Zona Metropolitana y municipios como Teocaltiche, en la Región Altos Norte.

El número de casos pudo haber sido mayor si el operativo policial permanente que se tiene en la central camionera de Tlaquepaque no hubiera evitado dos reclutamientos más de una joven y un joven adolescentes.

En uno de esos casos, se detuvo a un adolescente de 17 años, quien había citado a una de las víctimas jugando la misión de reclutador, confirmando la nueva estrategia del crimen organizado de obligar a los menores que ya tienen en sus garras, a convencer con engaños a más niñas, niños y jóvenes de unirse a sus filas delictivas.

Esto se evidencia también con las más de 250 cuentas de reclutamiento criminal que la Policía Cibernética de Jalisco ha detectado en redes sociales, de las que podido bajar ya 156 y busca eliminar por completo.

Temas

Sigue navegando