Circo Taddei & Hernández
Guadalupe Taddei es indefendible, pero sus probables corruptelas hay que entenderlas en un contexto más amplio: los superpoderes que le otorgó el Congreso de la Unión y el añejo oligopolio de empresas proveedoras de material y documentación electoral en el INE.
Firmas vinculadas a José Alfredo Hernández Casillas, empresario relacionado con Taddei, recibieron contratos millonarios en el INE e institutos locales desde 2018. Otros medios han reportado contratos desde 2012. ¿El empresario se corrompió hasta que llegó Taddei en 2023 o sólo se enriquecía antes discretamente gracias a un modelo legal de acaparamiento?
Este bloque de compañías recibió al menos 49 contratos entre 2018 y 2025 por mil 450.4 mdp para proveer material y documentación electoral como urnas, boletas y mamparas para el INE y organismos estatales, según contratos en la Plataforma Nacional de Transparencia revisados por La Jornada.
Se trata de las empresas Cajas Graf, Corporativo Zeg, Formas Finas y Materiales, Comercializadora Grupo Selati, Seriplast de México y Formas Finas Fernando Fernández.
Un ex funcionario electoral que me pidió omitir su nombre me confirmó que siempre han ganado las licitaciones las mismas empresas; incluso podían ser empresas de nombres distintos, pero los trabajadores que participaban en los concursos y atendían los requerimientos eran los mismos.
“Ganara quien ganara, te encontrabas a los mismos; este era un sistema ya creado”, me refirió.
Existe un oligopolio de venta de material electoral en el país, dijo hace unos días Javier Herrera (PVEM), presidente de la Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) en la Cámara de Diputados; habló de sólo seis empresas proveedoras.
El material electoral requiere un alto nivel de especialización, pero ese pretexto se convirtió en un botín de facto que dice mucho de los modelos de compras gubernamentales en el país.
El otro pecado del oficialismo fue entregarle a Taddei facultades discrecionales para la asignación de puestos y contratos sin mediar un pleno colegiado como ocurría antes. La falta de contrapesos y la inexistencia de competencia real entre proveedores ocasionó que se desbocara la ahora exconsejera presidenta y arrastró al INE a su peor crisis institucional.