Boxeador mexicano, marca imprescindible para los negocios
Los managers jaliscienses Arturo "Cuyo" Hernández, Nacho Silva, el yucateco Jesús "Cholain" Rivero, apenas tres nombres de un robusto contingente de hombres de la toalla, prestigiaron con sus enseñanzas al boxeador mexicano, marca que en recientes tiempos parece imprescindible para los negocios en cuadriláteros estadounidenses.
Ya Abel Sánchez, ex entrenador del originario de Karagandá, Kazajistán, Gennady "GGG" Golovkin, decía que su alumno desarrollaba el boxeo estilo mexicano, publicidad que lo acercó a la primera edición con el tapatío Saúl "Canelo" Alvarez.
Hoy con la ausencia del "Canelo" en despliegues publicitarios, el espacio lo explotan los Ryan García, David Benavidez, van tras el público estadounidense de ascendencia mexicana que mantiene a Saúl Alvarez en la antesala de ganar sus primeros mil millones de dólares en bolsas.
Con el sobrenombre de "Monstruo Mexicano" y retar un día sí y otro también a "Canelo", es la estrategia de David Benavidez para consolidar popularidad y cobrar bolsas interesantes. Para los aficionados mexicanos, Ryan como Benavidez son boxeadores estadounidenses. El primero es oriundo de Victorville, California. Benavidez nació en Phoenix, Arizona.
Cadenas de televisión publicitan sus transmisiones como clásicos encuentros entre escuela mexicana y puertorriqueña. Lo que no es verdad, el puertorriqueño se enfrenta a un estadounidense de ascendencia mexicana.
Le preguntaba a mi padre, Héctor Castro y Castro, cuál era la diferencia entre un boxeador mexicano y un mexicano estadounidense, "mientras el mexicano se alimenta con frijoles, sopa de fideo y tortillas, el mexicano estadounidense se alimenta con filetes. El exponente mexicano no se va a rendir fácil".
En 2006, el tapatío Omar "Maestrito" Niño, recién casado, su esposa esperaba bebé, trabajaba en una fábrica, y se preparaba para enfrentar al peligroso estadounidense Brian Viloria en Las Vegas. Por las mañanas iniciaba con su acondicionamiento físico, corría en el parque González Gallo de Guadalajara, en ese escenario confió que no le alcanzaba su sueldo para alimentarse bien, "hay noches en que mi cena es una maicenita de las cajitas más chicas, la abro y me la tomo así en directo, antes le aseguro su alimentación a mi esposa". Fue a Las Vegas y destronó al hawaiano Viloria por decisión unánime, ofreció cátedra. Publicado en EL INFORMADOR en columna Match, 20 de enero de 2023.
A Oscar “Chololo” Larios le fracturaron la mandíbula, fue en Japón el desafiante local Shigeru Nakazato, en el séptimo round en 2003. "Chololo" ganó por decisión, soportó intensos dolores a causa de la fractura, “con sentir apenas un rozón de los guantes de Nakazato en los míos, me dolía hasta la nuca, pero el recuerdo de mis hijitas, de mi familia, me sacaron adelante, porque no podía perder esa noche su patrimonio”. Fue intervenido quirúrgicamente de su maxilar inferior en hospital de Guadalajara, en donde le colocaron una placa de titanio. EL INFORMADOR, 3 de abril de 2026... Y por ahí estaré atisbando.