Anestesia feminicida
El feminicidio de Claudia Tacoronte, estudiante española de 21 años, es una dolorosa dosis de realidad contra esta forma de anestesia que vivimos en México.
La joven llegó a nuestro país hace un mes de intercambio académico en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM). El sábado por la noche un hombre la apuñaló en la Casa de la Cultura de Cuautla a donde acudió a un evento.
La estudiante se desangró y murió. La hipótesis del robo prevalece como la más probable, pero la autoridad no descarta otros móviles. Anoche, el fiscal de Morelos informó que había identificado al atacante y se le giró una orden de aprehensión. El caso se investiga bajo el protocolo de feminicidio.
El crimen ha sacudido al país y ha tenido una amplia cobertura en la prensa española. Este año otras tres estudiantes de la UAEM han sido asesinadas, pero el feminicidio de Claudia ha causado una gran atención mediática. México es un país feminicida de muchos casos silenciosos alejados de las portadas principales de los diarios y noticieros nacionales.
Tan sólo el año pasado, en el país se cometieron 735 feminicidios, según datos del Secretariado Ejecutivo Nacional. En el 24% de estos crímenes (177), la víctima fue privada de la vida con un arma blanca, igual que Claudia. Un 27% de los casos (203), el crimen se cometió con un arma de fuego y en el resto con “otro elemento” o “no se especifica”.
En Jalisco, por ejemplo, en 2025 se cometieron 42 feminicidios de los cuales en 11 casos se usó un arma blanca y en 13, un arma de fuego.
Colectivos y asociaciones en el país han denunciado que las fiscalías no siempre tipifican un caso como feminicidio, y lo catalogan sólo como homicidio culposo, lo que reduce artificialmente la incidencia ante su manifiesta incapacidad para investigar y resolver los crímenes.
Como nunca en nuestra historia reciente contamos con leyes federales y estatales para proteger a las mujeres contra la violencia, pero estas no se materializan para proteger la vida de una fémina en constante riesgo sólo por su condición de género.
Las instancias de procuración de justicia actúan sólo si existe presión mediática y el ojo público observa. Pero la cantidad de víctimas anónimas se suma al rito letal de un feminicidio cada dos días: Valeria Márquez, Jazmín García, Debanhi Escobar, María Fernanda Escobar, Ariadna López, Claudia Tacoronte…
En Morelos gobierna una mujer, Margarita González; en la Presidencia tenemos también una mujer, Claudia Sheinbaum. Los espacios en el poder se abren para ellas, pero la violencia de género se mantiene en los mismos niveles, como una vieja “costumbre”.
P.D. Anoche fue localizado el cuerpo de una mujer con huellas de violencia en una brecha por Camino a Nextipac y Camino a CUCBA, en Zapopan.