Adolescente reclutador detenido
Esta semana que termina se registró un nuevo punto de inflexión en el creciente problema del reclutamiento delincuencial de niñas, niños y adolescentes en Jalisco.
Me refiero a la detención de un menor de edad sorprendido cuando intentaba reclutar a otra joven menor de edad para que cometiera actividades ilícitas. La había citado en la Nueva Central Camionera, de Tlaquepaque, donde gracias a los operativos permanentes de la policía estatal y municipal, se logró detectar la conducta nerviosa de la adolescente que venía de Atotonilco El Alto, y comprobar la comunicación activa que mantenía con el reclutador de su edad en la misma terminal.
Aunque esto ocurrió el pasado 4 de agosto, la Fiscalía lo dio a conocer esta semana, en la que también se supo del rescate de los menores que habían sido reclutados por el crimen organizado en la Zona Metropolitana de Guadalajara en julio pasado, y que uno se encontró en Michoacán y otros dos en Guerrero. También se supo de nuevos casos, como el de otro adolescente de 14 años al que se le salvó de ser reclutado en una zona despoblada de Tequila, donde los policías lo encontraron escondiéndose ya que desconocidos lo habían citado ahí para pasar por él y llevarlo a un trabajo por el que le pagarían 30 mil pesos mensuales. Otro menor se rescató en condiciones similares en Tala.
Volviendo al caso del adolescente reclutador detenido, la Fiscalía estatal lo remitió al Ministerio Público de la Unidad de Investigación Especializada en Delitos Cometidos por Adolescentes y un juez lo vinculó a proceso por el delito de trata de personas. Le impuso como medida cautelar cinco meses de internamiento preventivo y tres meses para el cierre de las investigaciones complementarias.
El asunto no es menor. Apenas en junio caímos en la cuenta del Reclutamiento Delincuencial 2.0 en el que el crimen organizado había puesto la mira en nuestras infancias para privarlas de la libertad a la fuerza o con engaños de ofertas de trabajo para engrosar sus filas delictivas, por toda una serie de desapariciones de menores de edad, que desafortunadamente, continúa en Jalisco. De enero a julio se ha reportado la desaparición de 129 adolescentes. Más de 60 siguen ilocalizables.
El mes pasado, autoridades y académicos advertían que la nueva estrategia del crimen organizado era no sólo secuestrar a los jóvenes o llevárselos con falsas ofertas laborales, sino ahora era obligarlos a reclutar a otros menores y adolescentes de su círculo familiar o de amistades…y ahora tenemos al primer menor detenido por ese motivo.
Qué bueno que el Gobierno estatal esté haciendo campañas para advertir a menores de edad y jóvenes no creer en esas falsas ofertas de trabajo, y esté eliminando los cientos de sitios de internet y redes sociales donde se hacen estas invitaciones. Qué bueno también que en el Congreso se esté discutiendo incluir el delito de reclutamiento forzado en el Código Penal Estatal y una Ley para erradicar el reclutamiento infantil.
Pero la pregunta ahora es qué harán las autoridades ante esta nueva etapa en la que el crimen organizado está obligando a los menores reclutados a convertirse en reclutadores, fenómeno que la da otra dimensión al problema.