Ideas

A pagar…

Nos cuentan que en Jalisco finalmente bajó el telón del canje de placas, esa cruzada que prometía orden vehicular y terminó convirtiéndose en una prueba de resistencia para miles de contribuyentes.

El Gobierno presume 1.5 millones de trámites concluidos; es decir, 93% de la meta cumplida. Nada mal para un programa que durante meses provocó filas, citas y más de una crítica dirigida a la burocracia estatal.

Lo interesante será saber qué ocurrirá con el 7% restante. Porque si algo han demostrado los Gobiernos es que las metas incumplidas suelen desaparecer más rápido que los compromisos de campaña.

Por lo pronto, las autoridades celebran el éxito de la estrategia. Y los automovilistas, simplemente, festejan que la odisea llegó a su fin.

Ahora vienen las multas contra los omisos por traer placas viejas o vencidas. 

***

Nos cuentan que en Jalisco las desapariciones siguen empeñadas en arruinar los discursos oficiales. Mientras las autoridades hablan de coordinación, estrategia y avances, la realidad insiste en presentar otros datos.

Ahí están los casos de Jaime Arias, localizado sin vida, y Daniel Garay, cuyo paradero sigue siendo un misterio desde mediados de mayo.

Y como si eso no bastara, el sitio de Lagos de Moreno que algunos funcionarios se resisten a llamar crematorio clandestino continúa entregando hallazgos macabros. Restos humanos y cuerpos siguen apareciendo gracias al trabajo de las madres buscadoras.

El Gobierno reconoce la crisis, lo cual ya es un avance. El problema es que las familias no buscan reconocimientos ni diagnósticos: quieren resultados.  

***

El festejo por los dos años del triunfo presidencial terminó convirtiéndose en una clase intensiva de soberanía nacional. Desde el templete, Claudia Sheinbaum advirtió que México no aceptará injerencias extranjeras y lanzó varias indirectas hacia Washington por el caso de Rubén Rocha Moya. Hasta ahí, todo dentro del guion.

Lo curioso fue que entre los asistentes destacaron numerosos integrantes del nuevo Poder Judicial, incluidos ministros, magistrados y juzgadores que les regalaron -perdón, que ganaron- sus cargos en la histórica elección judicial. Cuentan que el ambiente era tan cordial, que parecía reunión de generación, más que un acto republicano.

Mientras la Presidenta insistía en que “México no es piñata de nadie”, algunos observadores se preguntaban si tampoco es tómbola de nadie. En política, desde luego, las coincidencias siempre son eso: simples coincidencias.

Temas

Sigue navegando