¿Quién desfondó a Pensiones del Estado?
Si como afirmó ayer el gobernador Enrique Alfaro, el Instituto de Pensiones de Jalisco (Ipejal) está en riesgo de quiebra, lo primero que tenemos que preguntar es quién o quiénes fueron los responsables de acabar con la solidez financiera que se le reconocía a ese ente público dentro y fuera de Jalisco.
De entrada, si se asegura que del 2014 a la fecha el déficti del Ipejal creció hasta estar hoy en 260 mil millones de pesos, lo que amenaza a que este fondo de donde se toma el pago para los burócratas en retiro, se agote en 8 años, las auditorías en proceso y las denuncias en contra de presuntos malos manejos en Pensiones, deben ser una prioridad para deslindar responsabilidades y tratar de recuperar algo de esos presuntos saqueos.
Sería interesante también saber si los responsables del Ipejal en la pasada adminsitración están o no de acuerdo con el diagnóstico de quiebra que ayer presentaron las nuevas autoridades. Más aún cuando en 2013 que asumieron el poder, reconocieron que recibieron un Ipejal con finanzas sanas. El Gobierno del panista Emilio González Márquez, pese a todas las polémicas, aceptaron, les dejó un Ipejal que creció 50% su patrimonio, con 6 mil millones de pesos en inversiones a largo plazo en distintas instituciones financieras y otros 4 mil millones de pesos en bienes inmuebles.
En el diagnóstico de la situación de bancarrota que presentó ayer el Gobierno estatal, no precisaron los detalles de cómo recibieron en términos patrimoniales el Ipejal, por lo que no está de más que lo hagan, para conocer el punto de partida en el que en estos activos recibieron el Instituto.
Como una de las primeras acciones que expusieron ayer para intentar corregir la crisis financiera por la que aseguran atraviesa esta institución, es poner a la venta las acciones que tienen por la inversión de los 340 millones de pesos que se tomaron de Pensiones para construir las Villas Panamericanas. El caso es que este inmueble sigue en conflictos legales, y la zona de El Bajío sigue sin tener un plan maestro que defina su uso de suelo. En esas condiciones, se ve difícil que hubiera algún interesado en invertir en ese edificio que está sin uso desde octubre de 2011.
Profesionalizar el manejo de la cartera financiera e inmobiliaria; optimizar los servicios a los trabajadores; crear el Comité de Rendición de Cuentas; revisar los informes de las áreas de control, procesos y contrataciones; así como combatir la corrupción y atender las quejas y denuncias de los usuarios, que figuran como las acciones para enfrentar la crisis del Ipejal suenan sin duda pertinentes.
Lo que habrá que ver es con qué tanta apertura trabaja el nuevo Comité y si en verdad contribuye a erradicar la opacidad casi absoluta con la que se maneja este fondo, y que propicia las irregularidades y corruptelas.
Se extrañó también que nada se haya mencionado de reformar la Ley de Pensiones para que las inversiones que se hagan con este fondo de los trabajadores tengan que ser de nuevo aprobadas por el Congreso. Porque, sin duda, entre más ojos cuiden la bolsa de Pensiones será mejor, ya que aún en crisis seguirá siendo tentación de muchos.
jbarrera4r@gmail.com