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Los psicólogos coinciden: el otoño es buen momento para revisar aquello que ya no encaja y dar espacio a nuevas decisiones

La llegada del otoño es un momento de transición ideal para revisar y cambiar situaciones que ya no encajan con nuestro estilo de vida

El otoño es un periodo de transición camino al invierno; con días más cortos, temperaturas cada vez más bajas y es el momento de regresar a hábitos que el verano dejó en el olvido.

El ritmo más lento de la estación es una oportunidad ideal para observar a profundidad nuestra vida y preguntarse qué prácticas siguen teniendo sentido.

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Para la psicóloga Inma Vázquez Jiménez, el otoño es una etapa en la que aparecen dudas sobre las relaciones, amistades o decisiones profesionales que hasta ese momento parecían seguras.

Sin embargo, la estación tampoco se trata de hacer cambios radicales e inmediatos. Vázquez menciona que toda transición requiere de tiempo, todas las decisiones fueron en algún momento respuestas a lo que necesitábamos en nuestra vida en determinado momento.

Reconocer que algo ya no encaja puede convertirse en solo el inicio de un proceso mucho más largo.

Un ejemplo que presenta la psicóloga son las amistades que empiezan a sentirse limitantes, las relaciones de pareja que parecen haber dejado de funcionar o la necesidad de buscar cambios importantes en la vida profesional. Todas son situaciones distintas pero surgen de la necesidad de que algo cambie, y solo después se pueden convertir en decisiones.

Vázquez enlista claves para afrontar este proceso de decisiones, y el primero es percibir la necesidad de un cambio aunque al principio sea difícil darle definición. Esta puede estar acompañada de dudas e inseguridad, sobre todo si afecta a ámbitos importantes de la vida o implica cambios radicales en hábitos que llevan años presentes.

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Otro punto clave es mantener la flexibilidad ante el cambio de circunstancias y aprender a convivir con la incertidumbre. Los cambios no siempre traen respuestas inmediatas sobre cómo proceder, por lo que conocerse mejor, identificar recursos y contar con apoyo de personas cercanas será crucial.

El otoño no es una invitación a buscar nuevos inicios, sino a empezar una reflexión sobre qué cosas en nuestra vida merecen continuar y qué debe cambiarse o terminar. Para estos procesos, aceptar las dudas y la reflexión será lo más importante para hacerle frente al cambio.

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