Lo que revela un código de barras sobre cada producto
Más allá de identificar un artículo en caja, cada código de barras esconde información clave sobre su registro, autenticidad y seguimiento
Los códigos de barras están presentes en prácticamente todos los productos de consumo, desde alimentos y medicamentos hasta artículos de limpieza, electrónicos o cosméticos. Aunque suelen pasar desapercibidos, este conjunto de líneas y números desempeña un papel fundamental en la cadena comercial moderna, ya que permite identificar cada producto y facilita su distribución, seguimiento y control a lo largo de toda la cadena de suministro.
Contrario a lo que muchos creen, un código de barras no almacena el precio ni la fecha de caducidad, pues únicamente funciona como un identificador que se vincula con una base de datos. Estos son algunos de los datos más interesantes que puede revelar.
Identifica de forma única a un producto
Cada código de barras corresponde a una presentación específica. Un mismo artículo en distinto tamaño, sabor o color tendrá un código diferente para evitar confusiones durante su comercialización.
Permite conocer quién registró el producto
Los primeros dígitos corresponden al prefijo asignado por GS1, la organización encargada de administrar este sistema a nivel internacional. Este dato identifica a la empresa que registró el producto, no necesariamente el país donde fue fabricado.
No indica el precio
Uno de los mitos más extendidos es que el precio está "guardado" dentro del código. En realidad, el escáner únicamente lee un identificador que el sistema de la tienda relaciona con una base de datos donde sí aparece el precio actualizado.
Tampoco revela la fecha de caducidad
La fecha de fabricación o de consumo preferente se imprime directamente en el envase y no forma parte de la información contenida en un código de barras tradicional.
Facilita el seguimiento de un producto
En caso de un retiro del mercado por fallas de calidad o problemas sanitarios, el código ayuda a localizar rápidamente los productos involucrados y agilizar su identificación.
Ayuda a combatir errores en inventarios
Gracias a este sistema, fabricantes, distribuidores y comercios pueden llevar un control preciso de existencias y reducir errores durante el almacenamiento y la venta.
Incluye un dígito de verificación
El último número del código se obtiene mediante un cálculo matemático que permite detectar errores de lectura cuando un producto es escaneado.
Puede convivir con un código QR
Cada vez es más frecuente encontrar ambos sistemas en un mismo empaque. Mientras el código de barras identifica el producto para fines comerciales, el código QR suele dirigir a información adicional como manuales, promociones o detalles del fabricante.
Es indispensable para el comercio moderno
Aunque pocas veces recibe atención, el código de barras ha transformado la forma en que se fabrican, distribuyen y venden millones de productos en todo el mundo. Sin este sistema, procesos cotidianos como el control de inventarios o el cobro en supermercados serían mucho más lentos y propensos a errores.