JAC 4 2026: qué ofrece por 369 mil pesos y cuáles son sus novedades
La renovación apuesta por una cabina más equipada y recursos prácticos para reforzar su propuesta frente a un segmento cada vez más competido
La última iteración de la JAC 4 cubre las mejoras típicas en los cambios de año-modelo, aunque ofrece algo que no se ve todos los días: un precio más contenido, con más equipo.
Este crossover compacto muestra orgulloso su “lavado de cara”, con una nueva parrilla de tramado vertical más agresivo, acompañada de grupos ópticos LED que separan las aplicaciones diurnas de las luces principales, generando un frontal con mayor personalidad, al mismo tiempo que se alinea con el resto de la gama más reciente del fabricante.
El resto de la carrocería se mantiene básicamente sin cambios, con trazos sencillos, pero bien definidos en el costado, calaveras, también de tecnología de diodos emisores de luz, unidas entre sí, con nuevos rines de aluminio de 18 pulgadas.
Dentro de la cabina, la renovación se percibe de inmediato, gracias a un tablero ahora con formas horizontales más limpias, sumando elementos tecnológicos como luz ambiental configurable y la presencia de un nuevo sistema de infoentretenimiento con pantalla de 12.8 pulgadas, equipado con conexión sin cables a las plataformas de Android Auto y Apple CarPlay, cámara de 540 grados, climatizador automático, así como la presencia de tapicerías de piel sintética, puertos USB tipo “C” y salidas de aire acondicionado en la parte posterior.
Del mismo modo, un pequeño, pero efectivo cuadro de instrumentos digital se coloca detrás del nuevo volante, con información suficiente para la conducción diaria.
El ahorro
Para sorpresa de nadie, el tren motor se compone de un cuatro cilindros, 1.5 litros turbo, capaz de generar 134 HP y 147 libras-pie, funcionando a través de una transmisión automática CVT, que manda la fuerza a las ruedas delanteras.
Es un conjunto poco refinado y se deja sentir básico. La aceleración lleva su tiempo y, de hecho, es de los pocos modelos con turbocargador que se pueden conducir por más tiempo off-boost, es decir, sin que la presión de la sobrealimentación intervenga en el empuje, lo que, por una parte, demerita la conducción, aunque, por la otra, permitirá un mejor consumo, aunque sea como una clase de efecto secundario. La transmisión no tiene en la precisión su mayor fortaleza. La suspensión, para un entusiasta, peca de ser muy suave, con buen recorrido, aunque con poco aislamiento de las imperfecciones.
Lo interesante es que tiene equipamientos que son realmente funcionales. Por ejemplo, toda la matriz de cámaras ubicadas alrededor del vehículo resulta más que eficiente para evitar daños en rines o partes bajas en maniobras complejas.
El equipo de seguridad se compone de seis bolsas de aire, ESP, anclajes ISOFIX, monitoreo de presión de las llantas, así como las alertas de tráfico cruzado, apertura de puertas y detección de punto ciego. Cuando sabemos que JAC pide 369 mil pesos por tener este vehículo en tu cochera, mucho queda explicado. Insistimos en lo obvio: no es para entusiastas, pero, por precio y tamaño, en un mercado que sigue ávido por SUVs, tiene su espacio.