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La temporada de mandarinas en México ya tiene fecha de inicio

Conoce las fechas clave, los estados líderes en producción y los beneficios de este cítrico que anuncia la llegada del otoño y el Día de Muertos

El inconfundible aroma cítrico ya se respira en los mercados. Para quienes esperaban con ansias el otoño y disfrutar de esta jugosa fruta, resulta fundamental conocer cuándo llega a su punto máximo, dónde se cultiva y por qué el sistema inmunológico agradecerá su consumo inmediato.

El inicio de la cosecha: ¿Cuándo y dónde?

La temporada oficial de mandarinas en México arranca a finales de septiembre y se extiende hasta los primeros días de marzo. Sin embargo, el periodo de mayor disponibilidad y mejor precio ocurre entre octubre y diciembre.

Durante estos meses clave, los tianguis, mercados locales y supermercados se tiñen de un vibrante color naranja. Esto responde a las condiciones climáticas del país, que resultan ideales para el desarrollo óptimo de este fruto.

De acuerdo con los registros históricos de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), la producción nacional supera las 300 mil toneladas anuales. Esta impresionante cifra garantiza el abasto para todas las familias mexicanas.

El éxito del cultivo se concentra en regiones específicas que ofrecen un clima cálido y húmedo. Veracruz lidera indiscutiblemente la lista nacional, aportando casi la mitad del volumen total que se consume en el territorio.

A este gigante citrícola le siguen muy de cerca estados como Puebla, Nuevo León y San Luis Potosí. Juntos, estos territorios conforman el corazón agrícola que abastece de mandarinas a toda la república.

Más que una fruta: Tradición y salud

¿Por qué es tan relevante la llegada de este cítrico a las mesas? Más allá de su sabor dulce y refrescante, la mandarina tiene un profundo y antiguo arraigo cultural en México.

Su aparición en los mercados coincide perfectamente con las festividades del Día de Muertos. Sus gajos jugosos y su aroma característico son elementos indispensables en las ofrendas tradicionales de noviembre.

Además de su innegable valor simbólico, el consumo regular de esta fruta representa una inyección directa de bienestar. Es mundialmente reconocida por ser una fuente natural e inagotable de Vitamina C.

Este nutriente resulta fundamental durante la transición hacia el invierno. Ayuda a fortalecer las defensas del cuerpo de manera natural, previniendo resfriados y enfermedades respiratorias comunes en esta época del año.

Por si fuera poco, las variedades que se cultivan en suelo mexicano, como la Clementina, la Satsuma o la Dancy, son sumamente ricas en antioxidantes. Esto favorece la salud celular y mejora notablemente la digestión.

¿Cómo elegir la mejor mandarina en el mercado?

Para llevar a casa los mejores ejemplares de la temporada, los agricultores recomiendan prestar atención a tres factores clave: el peso, la firmeza y el aroma de la cáscara.

Una fruta que se siente pesada en la mano indica que está llena de jugo fresco. Además, la piel debe sentirse firme pero ligeramente flexible al tacto, sin presentar manchas oscuras ni zonas blandas.

Finalmente, el olfato es el mejor aliado al momento de comprar. Un aroma intenso, dulce y penetrante que emana de la cáscara es la garantía definitiva de que la mandarina está en su punto perfecto de maduración.

Esta nota fue redactada con ayuda de inteligencia artificial y revisada por un editor

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