¿Debes "perdonar y olvidar" para sanar? Lo que dice la psicología
La especialista Sarah McDugal analiza cómo la presión social para “perdonar y olvidar” genera un nuevo trauma en quienes han sufrido
¿Alguna vez te han dicho que debes "perdonar y olvidar" para sanar? Para quienes han sufrido traumas, esta exigencia social resulta ineficaz y contraproducente.
La autora y estratega Sarah McDugal aborda esta problemática en su artículo publicado en la plataforma Life and Health Network. En su análisis, expone cómo las víctimas de abuso frecuentemente enfrentan lo que los especialistas en psicología clínica denominan abuso secundario. Este fenómeno ocurre cuando el entorno cercano, en lugar de ofrecer apoyo, presiona a la persona afectada para que pase la página rápidamente bajo una filosofía distorsionada de lo que realmente significa el perdón.
La trampa del perdón tóxico
El concepto de perdón tóxico surge cuando se exige a la víctima que borre de su memoria las agresiones sufridas. Según la investigación, quienes podrían haber marcado una diferencia positiva en la recuperación del individuo terminan convirtiéndose en una nueva fuente de estrés. Al insistir en que el olvido es un requisito indispensable para la sanación, se invalida el dolor de la víctima y se minimiza el impacto de las acciones del agresor.
Desde una perspectiva de salud mental, los profesionales advierten que la memoria del trauma cumple una función de supervivencia. Olvidar el abuso deja a la persona vulnerable a futuras agresiones, ya que se eliminan las barreras de protección psicológica que el cerebro construye tras una experiencia traumática. Por lo tanto, el proceso terapéutico moderno se enfoca en procesar el evento sin exigir la supresión de los recuerdos.
Diferenciando conceptos clave en la recuperación
La premisa central del trabajo de McDugal establece que no es posible elegir ambas opciones: perdonar y olvidar son procesos excluyentes en el contexto del abuso. El perdón se define como una decisión interna de liberar el resentimiento que consume a la víctima, permitiéndole avanzar. Sin embargo, este paso no requiere ni implica la restauración de la confianza hacia el agresor ni la negación de los hechos ocurridos.
Organizaciones dedicadas al bienestar emocional, como Betrayal Trauma Recovery, respaldan esta separación de conceptos. Establecer límites claros es una herramienta fundamental en la recuperación. Las víctimas pueden alcanzar un estado de paz interior mediante el perdón, pero mantienen el recuerdo activo como un mecanismo de defensa necesario para identificar patrones de comportamiento de riesgo en el futuro.
Un nuevo enfoque hacia la sanación
El abordaje actual del trauma sugiere que la sociedad debe modificar su lenguaje y expectativas frente a las víctimas. En lugar de promover el olvido, el entorno debe validar la experiencia y fomentar un espacio seguro para la recuperación. Reconocer la existencia del abuso secundario es el primer paso para desmantelar las presiones sociales y permitir que cada individuo gestione su proceso de sanación a su propio ritmo, priorizando siempre su seguridad e integridad psicológica.
Esta nota fue creada con ayuda de inteligencia artificial y revisada por un editor.
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OB