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Conoce cuáles son los Hot Wheels más caros del mundo

Algunas piezas alcanzan precios sorprendentes debido a su rareza, antigüedad o características de fabricación

Regalar autos de Hot Wheels el 30 de septiembre quizá todavía no sea una tradición, pero sí es una tendencia en redes sociales que ha sobrevivido varios años y tal vez hoy no sea raro ver a varios hombres recibir desde una pieza hasta un “ramo” entero.

La práctica tiene su origen en el tiktoker Alejandro Rodríguez (@aalejandro.rdz), quien en 2023 inventó esta festividad como una versión masculina de los obsequios espontáneos que suelen entregarse a las mujeres, a partir de la nostalgia por no haber recibido un Hot Wheels cuando era niño.

La propuesta fue bien recibida por usuarios de la red social y comercios que se sumaron a la iniciativa con productos empaquetados de manera especial para regalar a novios, amigos y familiares varones.

Los entusiastas de la marca también han visto con buenos ojos este impulso a su afición, y es que Hot Wheels es un auténtico símbolo de la infancia de varias generaciones y uno de los juguetes más buscados por los coleccionistas.

Modelos de los primeros años de la marca, variantes escasas, rarezas y hasta piezas con errores llegan a cotizarse en miles de dólares, lo que vuelve literal el dicho de que “la diferencia entre los niños y los hombres es el precio de sus juguetes”.

Para mostrar cariño este día no hace falta regalar una pieza única y, afortunadamente, el precio de un carrito básico puede ser inferior a los 50 pesos, pero vale la pena conocer los modelos más costosos para dimensionar la popularidad de los Hot Wheels y hasta dónde puede llegar su valor como piezas de colección.

1969 Pink Rear-Loading Volkswagen Beach Bomb

Valorado en 175 mil dólares estadounidenses, unos 3 millones 164 mil pesos mexicanos, de acuerdo con Coleccionika.

Es considerado el “Santo Grial” de los Hot Wheels. Se trata de un prototipo del que solo se conocen dos unidades en color rosa. Su diseño original incluía tablas de surf que se colocaban por la parte trasera, pero debido a que el modelo era pesado y angosto, se canceló su venta al público y fue rediseñado.

Custom Otto con incrustaciones de diamantes: Aniversario 40

Valorado en 140 mil dólares, equivalentes a 2 millones 531 mil pesos.

Creado en 2008 para celebrar los 40 años de la marca y la fabricación de su auto número cuatro mil millones, está fundido en oro blanco de 18 quilates y lleva incrustados más de 2 mil 700 diamantes azules, negros y blancos, además de rubíes en las luces traseras.

1968 White Enamel Custom Camaro

Valorado en 100 mil dólares, o un millón 808 mil pesos.

Pertenece a la serie inicial, conocida como “Sweet 16”. Es una de las primeras piezas fabricadas como prototipo de prueba en color blanco esmaltado y se estima que existen menos de una docena en todo el mundo.

“Over Chrome” Camaro o Mustang

Su valor se estima entre 20 mil y 40 mil dólares, equivalentes a entre 361 mil 600 y 723 mil 200 pesos.

Estos modelos de 1968 cuentan con un acabado brillante especial, similar al de los adornos navideños. No se vendieron en jugueterías, sino que se fabricaron en cantidades muy reducidas —unas 20 piezas— exclusivamente para campañas publicitarias y comerciales de televisión.

1969 “Mad Maverick” Base Mighty Maverick

Valorado en 15 mil dólares, unos 271 mil 200 pesos.

Un error de fábrica lo convirtió en una pieza de colección. Salió con el nombre grabado en la base inferior, “Mad Maverick”, pero debido a un problema de derechos de autor con otra marca tuvieron que cambiarlo rápidamente a “Mighty Maverick”. Muy pocos ejemplares conservan el grabado original.

Los preciados Hot Wheels mexicanos

Es difícil que un carrito de Hot Wheels producido en masa se vuelva icónico y cotizado con el paso del tiempo, pero los niños mexicanos de las décadas de 1970 y 1980 tuvieron en sus manos modelos que actualmente, en perfecto estado, pueden alcanzar hasta 50 mil pesos en el mercado de coleccionistas.

En ese tiempo, la Compañía Industrial de Plásticos (CIPSA) adquirió la licencia para fabricar Hot Wheels en el país. Los moldes llegaban desde Estados Unidos y eran idénticos a los utilizados para los modelos comercializados del otro lado de la frontera, pero los colores, materiales y acabados eran distintos, lo que los volvió atractivos para los coleccionistas estadounidenses.

A esto hay que sumar su escasez, ya que muy pocos sobrevivieron en buenas condiciones.

Por otra parte, Mattel, propietaria de la marca Hot Wheels, ha lanzado ediciones especiales dirigidas al mercado mexicano y, aunque no alcanzan precios tan elevados, sí llegan a varios miles de pesos.

Entre estas piezas se encuentran el Tsuru con colores de taxi de la Ciudad de México, producido como edición limitada; los autos promocionales de compañías mexicanas como Herdez, que en su momento fueron utilizados como regalos publicitarios; el modelo a escala del Mastretta MXT, el primer auto deportivo fabricado en México, y las piezas conmemorativas del Gran Premio de México de Fórmula 1, con el diseño inspirado en la lucha libre que utilizó Checo Pérez.
 

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