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“Una torreta en llamas”, cortometraje tapatío que llega a Asia y busca el Ariel 2026

El cortometraje de Humberto Flores Jáuregui suma funciones y nuevos destinos fuera del país, mientras su historia sobre la violencia apuesta por una mirada alejada de los juicios

Muchas películas mexicanas buscan abrirse camino en la distribución internacional, pero, lejos de los grandes reflectores, un cortometraje tapatío ya lo consiguió: tras ser exhibido en Europa, ahora se prepara para llegar al mercado asiático.

“Una torreta en llamas”, de Humberto Flores Jáuregui, fue incorporado por la compañía colombiana BogoshortsFilms, que tiene el propósito de crear una cultura alrededor de los cortos y fortalecer su circulación.

Cuenta con un catálogo de casi 100 cortometrajes de ficción, documental, animación y experimental de la última década, entre ellos el también mexicano “Chica de fábrica”, de Selma Cervantes.

“Una torreta en llamas”, el cual peleará por el premio Ariel de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas en la categoría de Ficción, sigue a un soldado herido durante un enfrentamiento y su rescate por una campesina que vive en las montañas.

“Queríamos sacar algo distinto porque ya se han contado muchas películas de la violencia y la inseguridad (en México) y queríamos algo más bien desde la empatía, de ver en el otro no nada más un peligro latente, sino una posibilidad de empatía y algo mejor y de cómo también la realidad aplasta un poco a esa esperanza”, cuenta Flores Jáuregui.

“Se estrenó en Guadalajara (festival de cine), la vieron como mil personas y eso ya era mucho, (pero) luego se lo mandé (a la agencia colombiana), les gustó y pues ya ha estado en Indonesia, Alemania, Inglaterra y vamos ahora a Asia, es una empresa que apenas distribuye unos 10 cortos al año”, agrega.

El elenco del corto está integrado por Michelle Martínez Hernández, Guadalupe Ortiz, Jesús Estrada Escobedo y Ernesto Meléndez.

Flores Jáuregui sabe que actualmente la imagen de los militares mexicanos no está en su momento más positivo, pero desde la escritura del guion tomó como objetivo no juzgar a los personajes.

“(En la historia) Tengo a un soldado y un halcón que es de los malos entre comillas, pero nunca juzgamos. La protagonista, una señora de toda la vida de su comunidad, sabe que al halcón las circunstancias lo llevaron a un lugar y al soldado igual, nunca se dicen si son buenos o malos y la vida es así, no es de blancos o negros, sino que hay grises”, explica el realizador.

“Una torreta en llamas” forma parte del ciclo Rumbo al Ariel 2026 coordinado por la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC), con una función en línea el 21 de agosto a través de la plataforma de la AMACC.

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