Una voz “Detrás del telón”
Ceci Lozava debuta en una serie juvenil sobre identidad, relaciones y salud emocional
Ceci Lozava llevaba apenas un par de años estudiando actuación cuando apareció la oportunidad de interpretar a una joven que también estaba aprendiendo a ser actriz. Había pasado por las aulas de la Escuela Libre de Artes Escénicas y comenzaba a buscar un espacio profesional cuando consiguió el personaje de Luciana, una estudiante que carga con inseguridades, conflictos familiares y un trastorno alimentario mientras intenta encontrar su propia voz.
La coincidencia forma parte de “Detrás del telón”, nueva serie juvenil de Canal Once que se estrenará el próximo 22 de septiembre. A lo largo de 20 episodios, la producción seguirá a un grupo de estudiantes de una escuela de actuación en la Ciudad de México, donde las clases, ejercicios y aspiraciones artísticas se cruzan con problemas de identidad, pertenencia, salud emocional y relaciones familiares.
Los capítulos se transmitirán los martes y jueves a las 20:00 horas. Aunque existe una historia que conecta toda la temporada, algunos episodios profundizarán particularmente en uno de sus protagonistas antes de regresar al relato colectivo. “Hay episodios en donde se van enfocando en cada una de las historias. Hay uno donde profundizarán más en Luciana y otro donde profundizarán más en otro personaje, pero sí hay un hilo conductor y una historia detrás de todo. Es bastante divertida, no deja de ser cómica, y les van pasando diferentes situaciones que los van uniendo como grupo”, explica Lozava en entrevista con EL INFORMADOR.
La Ciudad de México también acompañará el crecimiento de los personajes. La serie fue filmada en diferentes locaciones de la capital y utiliza sus calles, arquitectura y transporte como parte de la vida cotidiana de los estudiantes. “Creo que la serie tiene una parte bien bonita, que es como un poema a la Ciudad de México. Salen un montón de lugares dentro de la ciudad, se puede ver la arquitectura, el sistema de transporte y es todo un viaje por la ciudad”, señala Ceci.
Una oportunidad para nuevos rostros
A sus 30 años, Ceci Lozava se encuentra en una etapa inicial de su trayectoria como actriz. Comenzó su formación hace un par de años y estudió varios semestres en la Escuela Libre de Artes Escénicas. La convocatoria para “Detrás del telón” apareció cuando todavía se encontraba en ese proceso. Conseguir el papel significó incorporarse a uno de sus primeros proyectos audiovisuales importantes y compartir la experiencia con otros intérpretes que también comienzan a abrirse camino profesionalmente.
“Ha sido una bendición y una gran apuesta. Decidieron salirse de esta idea de agarrar talento que, como sucede en muchas otras series, son actores que ya tienen muchos seguidores en redes sociales, y es algo que luego permea mucho en la industria”, cuenta. “Decidieron dejar a un lado esas exigencias de la industria y convocaron talento emergente. Aceptaron los perfiles que mejor dieran a los personajes. Por ese lado me siento superbendecida de que nos hayan elegido a mí y a otros chicos para quienes este es nuestro primer proyecto. Creo que es algo muy valiente y algo que les aplaudo mucho: que quieran introducir nuevos perfiles y que los quieran impulsar de esta manera”.
Lo que Luciana esconde
El entusiasmo del debut convivió con un personaje que exigía acercarse a un problema que Ceci Lozava no había experimentado directamente. Cuando comienza “Detrás del telón”, Luciana tiene 20 años y acaba de regresar después de pasar el verano en un centro especializado en trastornos alimentarios, pues padece bulimia. “Cuando inicia la serie, Luciana llega con muchas frustraciones, enojos y resentimientos, y poco a poco vamos a ir descubriendo cómo es por dentro, cuáles son sus pasiones, qué quiere hacer y cuál es esa voz interior que está luchando por salir”, explica Ceci.
Interpretarla obligó a Lozava a investigar un padecimiento del cual inicialmente pensaba que no tenía referentes cercanos.
“Trataba de recordar si alguna de mis conocidas o amigas había padecido un trastorno así y la verdad es que no encontré ningún referente. Es que este tipo de enfermedades son muy silenciosas. Rara vez se conoce un caso cercano, o al menos así me pasó a mí, donde sea público el diagnóstico”, explica. “No me quise enfocar tanto en la forma, sino en toda la cuestión psicológica que Luciana trae: qué fue lo que la llevó hasta ahí. Me acerqué más desde esas situaciones que la hicieron llegar ahí, sus inseguridades o la falta de control en su vida”.
La experiencia terminó afectando también la manera en que Lozava observaba algunos de los conflictos representados por su personaje.
“Fue complicado llegar a eso, pero a la vez fue muy liberador porque Luciana tiene un arco muy bonito en el que va aprendiendo a amar su cuerpo. Es algo que luego nos hace falta mucho a las mujeres, con todas las presiones que tenemos, los requisitos que nos pide la sociedad y estas cuestiones estéticas que tenemos que cumplir. Fue un personaje lindísimo de abordar y me llevo varias cosas de Luciana también”.
Una familia detrás de cámaras
La serie fue filmada entre diciembre de 2025 y enero de 2026. La convivencia terminó trasladando fuera de las cámaras parte de la relación que la historia construye entre los estudiantes. No todos llegaron con la misma experiencia. Para algunos era la primera ocasión en una producción de estas dimensiones; otros acumulaban mayor trabajo frente a cámaras. “Si bien había varios para quienes era nuestra primera experiencia grabando una serie, otros ya tenían mucha más experiencia. Fue muy lindo que nos apoyáramos entre todos. Los que tenían más experiencia nos daban consejos y nosotros, que teníamos pocas herramientas, pedíamos ayuda y la recibíamos. Formamos una familia lindísima”, asegura Ceci.
Los conflictos de “Detrás del telón” no terminarán cuando aparezcan los créditos de cada episodio. La producción prepara una plataforma digital denominada “cajita de herramientas”, desde la cual los espectadores podrán consultar recursos relacionados con algunas de las situaciones representadas en pantalla. El espacio incluirá información y opciones de apoyo vinculadas con trastornos alimentarios, violencia intrafamiliar y otros problemas de salud emocional que atraviesan los personajes.
“Cuando salgan los episodios vamos a estar invitando a la gente, por medio de un enlace, a que vaya a una cajita de herramientas donde podrá encontrar muchos recursos psicológicos: apoyo para personas que tengan algún trastorno alimentario, para personas que sufran o sepan de alguien que vive violencia intrafamiliar, entre otras cosas”.
Para Ceci Lozava, esa extensión permite que la ficción dirigida a jóvenes acompañe sus historias con recursos que puedan continuar siendo útiles cuando termina la transmisión. “Espero que sea una historia que conecte con muchas personas afuera, que les deje enseñanza y que los ayude a sanar. Es una serie enfocada también en la ayuda psicológica”, dice. “Espero que sí pueda ayudar a sanar a las personas que vean esta serie, que podamos extenderles la mano de una manera entretenida, divertida y que sea un proyecto que tenga mucha vida después”.
CT