Profepa rescata a mono araña que era mascota de una iglesia en Colima
La dependencia habló sobre los riesgos ambientales que representa la tenencia ilegal de primates y resaltó la existencia de canales de comunicación abiertos con población
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) aseguró un mono araña que era mantenido como mascota dentro de un domicilio habilitado como iglesia en el municipio de Manzanillo, Colima.
El ejemplar fue localizado durante una revisión realizada por la autoridad ambiental. De acuerdo con la información proporcionada por Profepa, el primate se encontraba en aparentes buenas condiciones al momento del aseguramiento.
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Tras la intervención, el mono araña fue trasladado a una Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA), donde podrá recibir atención médica y permanecer bajo los cuidados necesarios. El caso volvió a poner sobre la mesa el problema de mantener animales silvestres como mascotas, particularmente cuando se trata de especies cuya conservación se encuentra amenazada.
Los monos no son mascotas: Profepa pide evitar la tenencia de primates
A través de sus redes sociales, Profepa hizo un llamado a la población para evitar mantener primates en viviendas particulares y recordó que estos animales no deben ser considerados mascotas.
“Los monos no son mascotas”, señaló la dependencia, al tiempo que exhortó a la ciudadanía a denunciar la tenencia ilegal de ejemplares de esta especie. La autoridad también recordó que los primates no deben ser sometidos a aprovechamiento extractivo, de subsistencia o comercial, debido a las implicaciones que estas prácticas pueden tener para sus poblaciones.
El aseguramiento en Manzanillo no es un caso aislado. A finales de julio, Profepa también aseguró una cría de mono araña en Tecomán, Colima, después de que las personas que la mantenían como mascota la entregaran a la Dirección de Protección Civil del municipio.
La aparición de ambos casos en la misma entidad pone de relieve la importancia de combatir la extracción y el comercio ilegal de fauna silvestre.
¿Por qué no se debe tener un mono araña como mascota?
Aunque un mono araña pueda parecer un animal atractivo para tener en casa, se trata de una especie silvestre con necesidades muy diferentes a las de un animal doméstico.
Los primates requieren espacios adecuados para desplazarse, alimentación especializada y condiciones que permitan desarrollar comportamientos naturales. Mantenerlos en un domicilio puede impedir que desarrollen parte de estas conductas y generarles estrés.
Además, separar a un ejemplar de su entorno natural puede contribuir al tráfico ilegal de fauna, una de las amenazas que enfrentan diversas especies silvestres en México.
El problema también puede comenzar desde la captura. Cuando existe demanda de animales exóticos como mascotas, se genera un incentivo para extraer ejemplares de su hábitat y comercializarlos fuera de los mecanismos autorizados.
Por esta razón, las autoridades ambientales buscan desalentar la idea de que adquirir un animal silvestre es simplemente otra forma de tener una mascota.
El mono araña está protegido en México
El mono araña (Ateles geoffroyi) se encuentra entre las especies de primates que habitan en México y enfrenta importantes amenazas para su conservación. La especie está incluida en la NOM-059-SEMARNAT-2010, norma que identifica a las especies nativas de México que se encuentran en alguna categoría de riesgo y establece medidas para su protección.
Entre los principales problemas que enfrentan sus poblaciones se encuentran la pérdida y fragmentación de su hábitat, así como el tráfico ilegal de ejemplares. En México existen tres especies de primates: el mono araña, el mono aullador de manto y el mono aullador negro.
Estas especies se distribuyen principalmente en regiones del sureste del país, incluyendo zonas de Veracruz, Oaxaca, Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo. La conservación de sus poblaciones depende no sólo de proteger los espacios naturales donde viven, sino también de evitar que los ejemplares sean extraídos de su entorno para ser vendidos o mantenidos ilegalmente.
¿Qué ocurre con los animales silvestres rescatados?
Una UMA es una Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre, un espacio destinado al manejo y conservación de ejemplares de fauna y flora silvestres bajo condiciones establecidas por las autoridades. El traslado del mono araña a una de estas unidades permite que el ejemplar sea evaluado y reciba los cuidados necesarios después de haber sido retirado del sitio donde se encontraba.
Dependiendo de las condiciones de cada animal, las autoridades pueden determinar posteriormente cuál es la alternativa más adecuada para su manejo y conservación. Por ello, rescatar un ejemplar no significa necesariamente que pueda regresar inmediatamente a la naturaleza. Antes debe evaluarse su estado físico, comportamiento y capacidad para sobrevivir en un entorno silvestre.
En el caso del mono araña asegurado en Manzanillo, Profepa indicó que el ejemplar se encontraba en aparentes buenas condiciones, aunque no proporcionó mayores detalles sobre su estado o sobre las circunstancias en las que llegó al domicilio.
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La dependencia reiteró su llamado para que la ciudadanía no adquiera ni mantenga primates como mascotas y denuncie los casos de posible tenencia ilegal. Para realizar una denuncia ante Profepa se encuentra disponible el teléfono 800 776 3372 y el correo electrónico institucional de denuncias de la dependencia: denuncias@profepa.gob.mx
El caso de Manzanillo recuerda que detrás de un animal silvestre convertido en mascota puede existir una cadena de extracción y comercio que afecta directamente a las poblaciones que permanecen en libertad.
Por ello, para las autoridades ambientales, proteger a especies como el mono araña no sólo implica rescatar ejemplares cuando son encontrados fuera de su hábitat, sino también evitar que sean capturados en primer lugar.
TG