Tatiana Huezo pone al cine frente al espejo
La cineasta presenta “Galerna”, un largometraje de ficción protagonizado por Ilse Salas y Lázaro Gabino
Hacer cine dentro del cine es la nueva apuesta de Tatiana Huezo, la documentalista ganadora en Berlín por su trabajo en “El Eco” y que debutó en la ficción con la trágica “Noche de fuego”, producción respaldada por el actor y productor estadounidense Danny Glover.
Ahora, Huezo ha reunido a Ilse Salas (“Pedro Páramo”) y Lázaro Gabino (“La niña en la piedra”) para interpretar a una pareja que emprende un recorrido por diversos pueblos del país con un objetivo aparentemente sencillo: encontrar al elenco ideal para una película. En ese viaje, la directora convierte el proceso de selección de actores en el eje de una historia que promete mostrar los encuentros, las incertidumbres y las decisiones que acompañan la creación cinematográfica.
A ese recorrido se suma Paloma Petra (“Sierra Madre” y “La liberación”), quien interpreta a una mujer que recibe a los protagonistas en un rancho.
“Los protagonistas andan haciendo el casting y viajan por pueblos para tratar de encontrar a la gente que quieren, entonces llegan al mío, donde estoy en un rancho y se quedan en mi casa. Es una película que va a mostrar muchas cosas que pasan en ese proceso”, comenta la actriz.
El largometraje lleva por título “Galerna”, palabra que designa un fenómeno meteorológico caracterizado por la llegada repentina de fuertes ráfagas de viento, el descenso brusco de la temperatura y el oscurecimiento del cielo. Más que una referencia climática, el nombre parece dialogar con el espíritu de una historia donde los personajes atraviesan cambios inesperados durante el camino.
La película, actualmente en etapa de posproducción, es producida por Pimienta Films, la casa productora encabezada por Nicolás Celis, responsable de títulos como “ROMA”, y cuenta además con las actuaciones de Enoc Leaño y Jorge A. Jiménez.
El proyecto fue uno de los seleccionados para participar en el Berlinale Co-Production Market, espacio de industria del Festival Internacional de Cine de Berlín dedicado a impulsar coproducciones internacionales y facilitar el financiamiento de nuevos proyectos cinematográficos.
Aunque “Galerna” representa una nueva incursión de Huezo en la ficción, el proyecto mantiene una constante que ha acompañado toda su filmografía: la observación de personas reales y de los espacios que habitan.
Desde “El lugar más pequeño” (2011), donde retrató las secuelas de la guerra civil salvadoreña en una comunidad que intenta reconstruir su vida, la realizadora ha construido una obra interesada en la memoria, el territorio y las heridas que deja la violencia.
Esa mirada se consolidó con “Tempestad” (2016), documental que siguió el testimonio de dos mujeres marcadas por la impunidad en México y que obtuvo reconocimientos en festivales internacionales.
El reconocimiento mundial llegó nuevamente con “Noche de fuego” (2021), adaptación de la novela “Prayers for the Stolen”, de Jennifer Clement. La película, que narra la infancia de tres niñas obligadas a crecer bajo la amenaza del crimen organizado en las montañas de Guerrero, fue estrenada en la sección Un Certain Regard del Festival de Cannes y posteriormente representó a México en la carrera por el Oscar y los premios Goya.
Dos años después, Huezo regresó al documental con “El Eco”, una obra filmada en una pequeña comunidad rural del estado de Puebla. Sin recurrir a entrevistas ni narración en off, la directora siguió durante meses la vida cotidiana de niños, madres y abuelos para construir un retrato sobre la infancia, el trabajo, la vejez y el paso del tiempo. La película obtuvo el Premio al Mejor Documental en la Berlinale 2023, además del Premio del Jurado Ecuménico, consolidando a Huezo como una de las voces más importantes del cine documental contemporáneo.
El cine como protagonista
Con “Galerna”, Tatiana Huezo parece dirigir por primera vez la mirada hacia el propio oficio cinematográfico. En lugar de colocar la cámara únicamente frente a sus personajes, la vuelve hacia quienes buscan historias, recorren comunidades y tratan de descubrir rostros capaces de darles vida.
El recurso del cine dentro del cine, conocido como metacine, ha tenido pocas aproximaciones dentro de la cinematografía mexicana. Entre los ejemplos más recordados figuran “Bienvenido Welcome”, de Gabriel Retes, así como proyectos más recientes que también han utilizado esa estructura narrativa para reflexionar sobre el propio proceso creativo.
Con información de El Universal
CT