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Massive Attack desafía el silencio

Tras mostrar una bandera en apoyo a Palestina durante una de sus presentaciones en Singapur, la agrupación de trip hop se encuentra bajo investigación

La última presentación de Massive Attack en Singapur terminó con un episodio que la banda calificó como “surrealista”: la prohibición de regresar al país.

El grupo británico desató el enojo del gobierno local, luego de que durante su concierto, el pasado 29 de julio en el Star Theatre, dos de sus integrantes aparecieran con una bandera palestina sobre el escenario.

Tras la escena, las autoridades anunciaron que iniciarían una investigación contra la agrupación por actos de apoyo a una causa política; además, de vetar a los músicos.

Varios días después de lo sucedido, y a través de sus redes sociales, Massive Attack publicó un comunicado en el que se dijeron decepcionados por el trato que recibieron; y es que, revelaron que no solo fueron arrestados, sino sometidos a revisiones, interrogatorios y hasta la confiscación de sus documentos.

“Nos sorprendió que toda nuestra banda fuera detenida por la policía, aislada y cuestionada por separado; además, algunos miembros fueron sometidos a registros en sus habitaciones de hotel y a la confiscación temporal de sus pasaportes.

Sin embargo, y pese a las represalias, se dijeron orgullosos de sus actos y de la solidaridad que mostraron sus fans, pues en videos compartidos en plataformas digitales se puede escuchar como el público coreaba “Palestina libre”.

“Tras reflexionarlo, estamos orgullosos de haber compartido esta expresión espontánea con nuestros fans, quienes claramente sintieron un imperativo moral de mostrar solidaridad con el pueblo de Palestina ante su actual realidad de ocupación ilegal, apartheid y genocidio, y reconocemos su valentía al hacerlo”, se lee en el texto.

Asimismo, cuestionaron la inacción de la comunidad mundial ante la situación que viven los palestinos, y los intentos por frenar la libertad de expresión.

Finalmente, la banda hizo un llamado al gobierno de Singapur para ratificar el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de la ONU y permitir que sus ciudadanos expresen sus convicciones sin temor a ser procesados. 

En Singapur, la exhibición de banderas extranjeras y emblemas nacionales está restringida y requiere autorización, como parte de las regulaciones del país sobre expresión pública y reuniones.

CT

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