¿Quién era Jim Bakker? El telepredicador cristiano murió a los 86 años
El controvertido telepredicador falleció tras una vida marcada por la construcción de un imperio mediático, el “evangelio de la prosperidad” y su posterior condena por fraude
El telepredicador Jim Bakker, quien transformó la religión en un formato televisivo masivo antes de perder su organización por fraude, falleció este lunes a los 86 años. Su muerte cierra un capítulo fundamental para entender la intersección entre fe, medios de comunicación y finanzas en la cultura contemporánea.
La noticia fue confirmada por su segunda esposa de Jim, Lori Bakker, mediante un comunicado. El predicador, que había sufrido un derrame cerebral en 2020, dedicó más de seis décadas a la difusión de mensajes religiosos, dejando un historial marcado por la innovación mediática y la intervención judicial.
La construcción del imperio PTL
Los inicios de su carrera se remontan a la década de 1960, cuando colaboró con el evangelista Pat Robertson. Su consolidación ocurrió en 1974 al fundar la cadena PTL (Praise The Lord) junto a su primera esposa, Tammy Faye.
A través de transmisiones continuas, la pareja difundió el evangelio de la prosperidad, una doctrina que vinculaba la práctica religiosa con el éxito financiero. Esta estrategia atrajo a una audiencia masiva, permitiendo que sus emisiones alcanzaran 13 millones de hogares diarios durante la década de 1980.
El alcance televisivo financió la creación de Heritage USA, un parque temático en Carolina del Sur. Este complejo turístico registró seis millones de visitantes anuales, posicionándose como el tercer destino más concurrido de Estados Unidos en su época, solo superado por las instalaciones de Disney.
Escándalos y caída en desgracia
La estructura de la organización se desestabilizó en 1987 tras una investigación periodística. Los reportes revelaron un encuentro sexual ocurrido en 1980 con Jessica Hahn, una secretaria de 21 años, a quien se le transfirieron 265 mil dólares para evitar declaraciones públicas sobre el incidente.
Este suceso desencadenó una auditoría sobre las finanzas de la institución. En 1988, un gran jurado federal acusó al líder religioso de 24 cargos, incluyendo fraude postal, fraude electrónico y conspiración, exponiendo un manejo irregular de los fondos aportados por los espectadores.
Las autoridades probaron un fraude de 158 millones de dólares mediante la venta de membresías vacacionales inexistentes. Además, se documentó la malversación de 3.7 millones de dólares destinados a gastos personales, lo que derivó en una condena inicial de 45 años de prisión federal.
Prisión y últimos años
Tras cumplir cinco años de su sentencia, obtuvo la libertad en 1994. Durante su reclusión, se concretó el divorcio de su primera esposa y, según documentó en sus memorias de 1996, modificó su postura teológica respecto a la acumulación de riqueza material.
Pese a sus antecedentes legales, retomó la actividad televisiva en 2003 con un programa enfocado en escatología. En esta última etapa, enfrentó nuevos cuestionamientos por la comercialización de productos de supervivencia y suplementos durante la pandemia, manteniendo su presencia pública hasta el final de su vida.
Esta nota fue creada con ayuda de inteligencia artificial y revisada por un editor con información de EFE.
***Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de Whatsapp***
OB