James Gunn lleva el terror al universo DC con “Clayface”
La producción explora la fragilidad de la identidad y el drama de un hombre atrapado entre su naturaleza humana y una apariencia que lo convierte en monstruo
El universo de DC incursiona en el terror con “Clayface” —actualmente en cartelera—, una película que recupera a uno de los enemigos de Batman para contar una historia sobre la pérdida de la identidad, la transformación del cuerpo y los límites de la condición humana.
Para James Gunn, responsable de la nueva etapa cinematográfica de DC, el proyecto representa una oportunidad de explorar un género distinto al de las aventuras tradicionales de superhéroes.
“Esto forma parte de esa tradición de crear algo que quizá no sea lo que la gente estaba pidiendo, pero que creo que es lo que quiere: una verdadera película de terror, como las que yo amaba cuando era niño, pero dentro del universo de DC”, explicó Gunn en entrevista.
El cineasta estadounidense, conocido por dirigir la trilogía de “Guardianes de la Galaxia” y “The Suicide Squad”, asumió en 2022 la codirección de DC Studios junto con Peter Safran. Ambos supervisan las películas y series de la nueva etapa de la compañía, mientras que Gunn también ha participado directamente como director de “Superman”, estrenada en 2025.
En “Clayface”, Gunn participa como productor, mientras que la dirección corresponde al británico James Watkins, conocido por películas de terror como “The Woman in Black” y “Speak No Evil”.
Un monstruo con rostro humano
La película sigue la historia de Matt Hagen, un actor interpretado por Tom Rhys Harries, cuya carrera queda truncada después de sufrir un ataque que le desfigura el rostro. Desesperado por recuperar su apariencia, acepta someterse a un tratamiento experimental que termina provocando una transformación monstruosa.
Convertido en “Clayface”, Hagen adquiere la capacidad de modificar su cuerpo y apariencia. Sin embargo, detrás de sus nuevas habilidades permanece un hombre marcado por la pérdida de su identidad y el deseo de recuperar la vida que conocía.
El personaje apareció por primera vez en los cómics de Batman en 1940, aunque sus distintas encarnaciones han tenido orígenes y capacidades diferentes. La versión de Matt Hagen también ha sido explorada en producciones animadas, donde su transformación adquiere una dimensión trágica.
Para Gunn, esa contradicción constituye el centro emocional de la película.
“Es una historia centrada en un personaje al que debemos temer y, al mismo tiempo, por el que debemos sentir afecto. Por eso Tom fue una elección tan acertada para interpretarlo, porque consiguió transmitir ambas cualidades”, señaló.
El productor recordó que Rhys Harries convenció al equipo desde su primera audición. “Fue alguien que nos encantó desde la primera vez que hizo una audición para la película”, añadió.
Una nueva mirada al terror
El guion de “Clayface” cuenta con la participación de Mike Flanagan, reconocido por su trabajo en “Doctor Sleep” y “The Haunting of Hill House”, y Hossein Amini, guionista de “Drive”.
La dirección quedó en manos de Watkins, cuya experiencia en el terror fue uno de los elementos destacados por Gunn. Más allá de sus antecedentes cinematográficos, el productor subrayó su capacidad para conducir al equipo de rodaje. “Es un director verdaderamente singular porque tiene una seguridad en el set que no se ve con mucha frecuencia. Y esa confianza se combina con el respeto absoluto que le tienen el reparto y el equipo de producción”, expresó.
“Todo el mundo lo aprecia. Es amable con todos y es exactamente el tipo de director que queremos tener en DC Studios”, agregó.
Con “Clayface”, DC amplía sus posibilidades narrativas al explorar el horror corporal y la tragedia de un personaje que, detrás de su apariencia monstruosa, conserva emociones reconociblemente humanas, y propone una aproximación a Gotham desde la perspectiva de uno de sus antagonistas.
Para James Gunn, el proyecto representa una oportunidad de explorar un género distinto al de las aventuras tradicionales de superhéroes.