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César Costa comparte en Guadalajara los recuerdos de una vida sobre los escenarios

Después de recorrer recintos, estudios de televisión y foros de cine durante más de seis décadas, Costa encontró en la ciudad tapatía un espacio para compartir su historia 

Los aplausos comenzaron incluso antes de que tomara asiento. Cerca de 200 personas, en su mayoría mujeres que crecieron escuchando sus canciones o viéndolo en televisión, recibieron este viernes a César Costa en el Club Atlas Colomos, donde el cantante, actor y conductor presentó su autobiografía "Lo mío fue un sueño" en un encuentro marcado por la nostalgia, las anécdotas y el afecto de varias generaciones de seguidores.

Entre fotografías, firmas de libros y recuerdos compartidos desde el público, Costa recorrió los momentos que marcaron una trayectoria de más de seis décadas, desde los primeros años del rock and roll mexicano hasta su trabajo en la televisión, el cine, el doblaje y la literatura. El encuentro se convirtió por momentos en una conversación íntima con quienes lo han acompañado durante buena parte de su carrera.

El libro nació después de una decisión difícil. Costa explicó que, tras uno de sus últimos conciertos, comprendió que su voz comenzaba a poner límites a una etapa de su vida y decidió contar aquello que nunca había compartido del todo: la historia detrás del personaje público. "Los sueños no se convierten en realidad mágicamente. Hay que trabajar muy fuerte, hay que esforzarse. Ese sueño se fue alargando hasta estos 85 años que hoy estoy cumpliendo", expresó al inicio de la presentación.

Durante la charla recordó el nacimiento del rock and roll mexicano, cuando los primeros bailes organizados por jóvenes terminaron realizándose incluso dentro de una iglesia de la colonia Nápoles, donde comenzaron a reunirse agrupaciones como Los Rebeldes del Rock y Los Locos del Ritmo. "Ahí se gestó realmente todo el rock en México. Fue una época maravillosa porque la juventud empezó a tener su propia música y su propia manera de pensar", recordó.

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La historia detrás del nombre

Otra de las historias que despertó mayor interés fue el origen de su nombre artístico. Contó que decidió no utilizar el apellido de su padre, un abogado de prestigio, y pidió ayuda a unos amigos para encontrar una identidad distinta. "Me dijeron: 'Ya encontré tu nombre: César Costa'. Me gustó porque era corto, sonaba bien y además evitaba usar el apellido de mi padre, quien me agradeció mucho esa decisión", relató.

El artista también evocó las extenuantes caravanas musicales que recorrían el país durante los años sesenta. En aquellos viajes, explicó, ofrecía hasta tres funciones diarias mientras continuaba estudiando Derecho. "Para mí fue una universidad. Compartía escenario con Lola Beltrán, Emilio Tuero, Los Panchos, Miguel Aceves Mejía o Javier Solís. Ahí hice las tablas; siempre digo que con todas esas tablas habría podido abrir una carpintería", comentó entre risas.

 EL INFORMADOR/J. Acosta

Uno de los momentos más emotivos llegó al recordar a Alfonso Quiroz Cuarón, profesor de Criminología que, en lugar de aplicarle un examen universitario, le pidió realizar una investigación sobre farmacodependencia.

Costa explicó que aquel trabajo terminó convirtiéndose en una herramienta para enfrentar las tentaciones que acompañaban al medio artístico. "Me vacunó. Me dio las herramientas para saber que no iba a caer en esos problemas. Por eso decidí incluir esa historia en el libro; creo que la información protege a los jóvenes", afirmó.

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A lo largo de la conversación insistió en que "Lo mío fue un sueño" no pretende ofrecer lecciones de vida, sino compartir experiencias que puedan resultar útiles para quienes comienzan su propio camino. "El éxito externo es muy seductor, pero lo verdaderamente importante es el éxito interno como ser humano", leyó uno de los asistentes, una frase que Costa reconoció como una de las ideas centrales de la publicación.

Durante la sesión de preguntas, varias asistentes aprovecharon la cercanía para recordar conciertos, programas de televisión e incluso encuentros ocurridos décadas atrás. Una de ellas le preguntó cómo había logrado conservar la sencillez después de tantos años de fama.

El actor respondió con una confesión poco habitual. "Llegó un momento en que César Costa, el personaje, era más importante. Dejé de ser feliz porque estaba perdiendo piso. Tuve que trabajar mucho para recuperar el equilibrio. Cuando el personaje es más grande que la persona, ahí empiezan los problemas, y eso también lo cuento en el libro".

 EL INFORMADOR/J. Acosta

Otra de las inquietudes giró en torno a las nuevas generaciones. Costa reconoció que observa con preocupación el entorno en el que crecen los jóvenes y expresó su deseo de que el libro sirva como un espacio de reflexión. "Espero que encuentren referencias a los valores y a la familia. Hoy viven rodeados de muchísimos estímulos y distracciones. Ojalá estas experiencias puedan servirles para evitar algunos errores", señaló.

El encuentro concluyó entre largas filas para conseguir una firma, fotografías y algunos abrazos. Después de recorrer escenarios, estudios de televisión y foros de cine durante más de seis décadas, César Costa encontró en Guadalajara otro espacio para compartir una historia que, como él mismo reconoce, comenzó siendo un sueño y terminó convirtiéndose en una vida entera dedicada a comunicar, a cantar y a compartir.

Esta nota fue redactada con ayuda de inteligencia artificial y revisada por un editor.

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