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Octubre: tiempo de fiesta

De un evento familiar en los jardines del Agua Azul a una de las tradiciones populares más importantes de Jalisco, consolidada en el actual Auditorio Jalisco

Las Fiestas de Octubre no siempre fueron multitudinarias. Su primera edición se inauguró el 1 de octubre de 1965, en el Parque Agua Azul, con el objetivo de ofrecer entretenimiento a los tapatíos y proyectar a Guadalajara como destino turístico.

El entonces gobernador de Jalisco, Francisco Medina Ascencio, encabezó la inauguración. La celebración, pensada principalmente para familias y niños, incluyó juegos, actividades recreativas e invitados especiales, entre ellos Mario Moreno “Cantinflas”, homenajeado el 3 de octubre en la Plaza de la Liberación.

La respuesta del público impulsó el crecimiento de la fiesta, que en los años siguientes amplió sus actividades y espacios.

Del Agua Azul a una feria más amplia

En sus primeros años, las Fiestas de Octubre pasaron brevemente por El Santuario antes de regresar al Parque Agua Azul, donde incorporaron nuevas actividades y dieron mayor espacio a la música, con presentaciones en la Concha Acústica.

En 1977, las Fiestas de Octubre incorporaron el Salón de Octubre para reunir a exponentes de las artes plásticas. Para 1980, la convocatoria se abrió a artistas jaliscienses y residentes del estado, consolidando una celebración que ya integraba arte, música, gastronomía, artesanía y entretenimiento.

El crecimiento de los conciertos rebasó la capacidad del Parque Agua Azul. Tras daños en la Concha Acústica en 1981, las Fiestas de Octubre se trasladaron en 1984 al Auditorio Benito Juárez, en Zapopan, diseñado para grandes concentraciones.

La nueva sede acompañó una programación musical cada vez más diversa. En 1992, Iron Maiden se presentó en el Estadio de Béisbol de los Charros, reflejo de la expansión de la fiesta hacia espectáculos internacionales.

Más de cuatro décadas después de aquel traslado, la historia de la sede sumó un nuevo capítulo. Para la edición 61 de las Fiestas de Octubre, en 2026, el recinto que durante décadas fue conocido como Auditorio Benito Juárez estrenó el nombre de Auditorio Jalisco para la celebración. 

El cambio, anunciado como parte de las adecuaciones realizadas al inmueble, acompañó una nueva etapa de uno de los escenarios más emblemáticos en la historia de las Fiestas de Octubre.

Seis décadas de tradición

En 2025, las Fiestas de Octubre cumplieron seis décadas. La celebración llegó a su 60 aniversario convertida en una feria de más de un mes, con una programación que reúne música, gastronomía, juegos mecánicos, espectáculos y actividades culturales.

La edición de 1965 pertenece a otra época. Aquella primera fiesta tuvo como punto de partida el Parque Agua Azul y un carácter principalmente familiar; seis décadas después, el encuentro ocupa otros espacios y convoca a públicos diversos. Entre una y otra hay, sin embargo, un hilo común: las Fiestas de Octubre han crecido sin dejar atrás las tradiciones que fueron incorporando con el tiempo.

El recorrido explica buena parte de esa transformación. Los juegos y las actividades para las familias dieron paso a nuevos escenarios y formatos: llegaron los conciertos de mayor escala, el Salón de Octubre, el desfile y las temáticas que comenzaron a distinguir cada edición. Más adelante, el Palenque se sumó como uno de los espacios con mayor identidad dentro de la celebración.

La programación también se transformó junto con su público. A la oferta dirigida originalmente a niños y familias se añadieron propuestas musicales, artísticas y de entretenimiento capaces de atraer a distintas generaciones y responder a gustos cada vez más variados.

Una celebración en movimiento

La historia de las Fiestas de Octubre también puede leerse a través de sus mudanzas. Nacieron en el Agua Azul, pasaron por El Santuario y volvieron al parque antes de establecerse en el Auditorio Benito Juárez. Cada traslado respondió a una celebración que crecía en dimensiones, escenarios y número de actividades.

Desde 1965, octubre se convirtió en una fecha recurrente para Guadalajara. Lo que comenzó como una fiesta familiar terminó articulando en un mismo calendario conciertos, artes plásticas, gastronomía, artesanías, espectáculos y entretenimiento.

A seis décadas de su primera edición, las Fiestas de Octubre conservan el nombre con el que fueron inauguradas, pero difícilmente se parecen a aquellas de 1965. Su historia es, sobre todo, la de una celebración que ha cambiado al ritmo de la ciudad: una feria que ha sumado escenarios, artistas, tradiciones y nuevas formas de encuentro sin dejar de reconocerse en los elementos que construyó a lo largo del camino.

Una identidad para cada edición

En 1991 comenzó una nueva etapa para las Fiestas de Octubre. La celebración adoptó temáticas anuales vinculadas con el tradicional desfile.

El cambio llegó acompañado por una reorganización institucional. En 1989, el Gobierno de Jalisco había creado un patronato para fortalecer y coordinar las atracciones culturales, artísticas y gastronómicas de la feria.

Música, Palenque y tradición

El escenario principal y el Palenque se convirtieron en dos de los espacios emblemáticos de las Fiestas de Octubre. Por sus carteles desfilaron figuras como Juan Gabriel y Vicente Fernández; en 1998, Alejandro Sanz cerró la programación de aquella edición como parte de su Tour Más.

Mientras los conciertos ganaban protagonismo, la feria mantuvo su carácter multidisciplinario con juegos, gastronomía, espectáculos y actividades culturales. El desfile siguió formando parte de la tradición, al tiempo que el Palenque consolidaba la suya. Así, las Fiestas de Octubre se consolidaron como una celebración que reunía cultura y entretenimiento.

CT

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