Raíces mexicanas, vuelo mundial
Danira Quintanar regresa al país con “ECHO”, de Cirque du Soleil, donde desafía la gravedad con un acto de suspensión capilar y lleva consigo las raíces que la han acompañado hasta los grandes escenarios internacionales
La suspensión capilar, una disciplina en la que los artistas realizan acrobacias suspendidos por el cabello, traerá a Danira Quintanar de regreso a México como parte del elenco de “ECHO”, la producción de Cirque du Soleil que llegará a Guadalajara. La artista mexicana participará en el acto “Las luciérnagas”, junto con su compañera de escena, con funciones bajo la Gran Carpa Soleil en Plaza Patria.
“ECHO” se presentará en Guadalajara del 8 al 25 de octubre. La producción, la vigésima creación de Cirque du Soleil bajo Gran Carpa, reúne a 53 artistas de 19 nacionalidades y propone una historia sobre la relación entre los seres humanos, los animales y la naturaleza.
En entrevista con EL INFORMADOR, Quintanar cuenta que la llegada a México tiene un significado particular. Además de reencontrarse con el público de su país, regresará como artista de una compañía internacional en la que ha encontrado un espacio para incorporar elementos de su identidad. “Yo como mexicana y como latina me siento exageradamente emocionada, no aguanto más, ya quiero estar allá”.
En los meses de gira, Quintanar asegura que ha hablado de México con el resto del equipo y los ha acercado a sus tradiciones. “Nosotros, como somos dos artistas mexicanos, les hemos contado maravillas del país, de nuestra cultura, de nuestras tradiciones, nuestras raíces”, explicó.
Su llegada a la suspensión capilar no ocurrió de manera inmediata. Quintanar comenzó su trayectoria como artista aérea y formó parte de la compañía mexicana Humanicorp, donde combinó danza, teatro aéreo y otras disciplinas escénicas.
“Yo empecé como aerista. Ahí agradezco muchísimo que me hicieron tomar clases de ballet a fuerzas todos los días y contemporáneo”, recordó.
La combinación de ballet, danza contemporánea y circo fue construyendo una formación multidisciplinaria que, posteriormente, le permitió encontrar en la suspensión capilar una forma de reunir distintos recursos escénicos.
“Para mí fue como que me hice una artista multidisciplinaria y por eso es que, cuando descubrí esta disciplina, que es súper tradicional, la de suspensión capilar, es donde me puedo expresar y puedo decir todo lo que ya tengo”.
La artista descubrió esta disciplina después de mudarse a Montreal para estudiar danza. Su acercamiento ocurrió al conocer “VOLTA”, otra producción de Cirque du Soleil que incorporaba este tipo de acto. En 2021 comenzó su entrenamiento y posteriormente creó un número junto con su esposo.
Ese acto llegó al proceso de selección de Cirque du Soleil y abrió la puerta para su incorporación a la compañía. Su primer personaje fue la “Chinche de encaje” o “Lace Bug”, en “OVO”, producción con la que recorrió distintos países.
“Creé un acto junto con mi esposo, lo mandé al casting de Cirque du Soleil y me preguntaron si quería trabajar con ellos y me mandaron como un insecto nuevo ahí, al show que se llama ‘OVO’”, relató.
Después, el director de “OVO” se incorporó a “ECHO” y la convocó para formar parte de la nueva producción. Ahora Quintanar realiza un dúo de suspensión capilar junto a una artista austriaca que, de acuerdo con Danira, también decidió establecerse en México.
El acto forma parte de “Las luciérnagas”, en el que las artistas permanecen suspendidas mientras ejecutan movimientos que buscan representar una relación entre equilibrio, movimiento y unión.
Para realizarlo, la preparación comienza antes de entrar al escenario. El cabello requiere un peinado específico que permite realizar la suspensión y cada artista tiene una preparación distinta, de acuerdo con sus características físicas.
“Nos colgamos del pelo. No hay como que un truco, pero sí hay un peinado especial”, explicó Quintanar.
En su caso, el proceso para preparar el cabello puede tomar alrededor de 30 minutos. Después dedica otro periodo similar al acondicionamiento físico antes de salir a escena.
“Mi preparación es media hora de hacer el cabello, otra media hora de: a ver, cuerpecito, dóblate, estírate, ponte fuerte, todo eso y después, ¡bum!, directo al show”, señaló.
El entrenamiento no termina con la preparación previa a cada función. La disciplina exige mantener una condición física constante y adaptar el trabajo a las características de cada artista.
A la par del entrenamiento, Quintanar ha incorporado elementos de su identidad mexicana a sus presentaciones. El Día de Muertos y otros referentes de la cultura nacional aparecen en su manera de vestir y en algunos elementos de su propuesta escénica.
“Parece que yo soy embajadora. Me la paso con la banderita aquí todos los días. Siempre tengo todo lo que pueda encontrar de México, aquí me lo llevo y ando con mis banderitas por todos lados”, contó entre risas.
Esa identidad también ha encontrado espacio dentro de “ECHO”. La artista asegura que el director le ha permitido incorporar movimientos y elementos relacionados con sus raíces.
“Yo soy feliz de que mi propio director me deja moverme como lo que soy. Porque nosotros tenemos unos colores, un movimiento muy único, muy particular, no solo como mexicanos, sino como latinos”.
Incluso, cuenta que en ocasiones el propio director le señala cuando esos elementos aparecen de manera particularmente evidente.
“Hasta me dice a veces: ‘Eso fue demasiada fiesta mexicana’ cuando me paso demasiado. Y me encanta que me diga eso, porque hasta él se da cuenta. Él es francés y respeta mucho”, compartió.
La emoción llega al país
La llegada de “ECHO” a México marcará para Quintanar un encuentro especial: será la oportunidad de que sus compañeros descubran de cerca la energía del público mexicano. Hasta ahora, la gira ha llevado a la producción por Canadá y Estados Unidos, y Guadalajara será uno de los escenarios donde el elenco podrá vivir esa experiencia.
“Con este show ‘ECHO’ solo hemos estado en Canadá y Estados Unidos. Yo les cuento y presumo que el público mexicano es el mejor”, afirmó.
Para ella, una de las principales diferencias está en la manera en que el público expresa sus emociones. “Somos muy felices, somos muy gritones, no nos guardamos las emociones y eso es algo muy peculiar de nosotros, los latinos”, dijo.
Quintanar espera que esa respuesta se extienda a sus compañeros, quienes, asegura, ya tienen interés por conocer México. Durante la gira, algunos incluso han visitado Puerto Vallarta.
“Échenos porras, griten, porque ellos en serio que van muy felices de conocer a mi país”, pidió.
La llegada de “ECHO” a México también representa para Quintanar la oportunidad de que sus compañeros conozcan otro tipo de público. Durante esta etapa de la gira, la producción ha pasado por Canadá y Estados Unidos, pero Guadalajara será uno de los puntos en los que el elenco tendrá contacto con el público mexicano.
“ECHO” plantea una historia sobre las consecuencias de las acciones humanas y la posibilidad de reconstruir la relación con el entorno. La trama sigue a FUTURE y a su compañero EWAI, quienes encuentran un misterioso cubo que modifica el mundo que los rodea.
El cubo funciona como uno de los elementos centrales de la producción. Con dimensiones de siete por siete metros, puede desplazarse, girar, ser desmontado y reconstruido, además de convertirse en una superficie para proyecciones.
La propuesta también incorpora música en vivo. Siete vocalistas participan en el espectáculo y, además de cantar, tocan instrumentos durante distintos momentos de la función.
Quintanar enfatiza que esa combinación permite que el mensaje de la producción llegue a públicos de distintas edades.
“Es para todas las edades, para todas las personalidades. Trata mucho de la unión entre la humanidad y el mundo que nos rodea, de cómo nuestras acciones tienen un efecto”.
La artista resume el planteamiento de “ECHO” a partir de una idea de reconstrucción: después de la destrucción, existe la posibilidad de volver a establecer vínculos con el entorno.
“Este show fue el primer show después de la cuarentena de COVID, entonces sí tiene un gran mensaje de cómo podemos nosotros, en unión con la naturaleza, con la humanidad, con el mundo, con todo lo que nos rodea, crear algo mejor. Y de eso trata, de cómo construir. Después de destruir todo, cómo podemos reconstruirlo, literal”.
CT