Venecia pone su foco en la salud mental
Los largometrajes 15/18 y Mr. Nelson, Did You Kill People? exploran distintas perspectivas sobre la importancia de la salud mental
La salud mental ocupa un lugar central en la competencia oficial de la edición 83 de la Mostra de Venecia con dos películas que exploran, desde perspectivas distintas, las heridas psicológicas de sus protagonistas: “15/18”, del francés Cédric Kahn, y “Mr. Nelson, Did You Kill People?”, del japonés Shinya Tsukamoto.
La primera cinta se adentra en una unidad de psiquiatría para adolescentes de entre 15 y 18 años. A través de su vida cotidiana, el filme retrata a jóvenes que enfrentan las consecuencias de abusos físicos y sexuales, violencia familiar, trastornos de personalidad y problemas alimenticios.
Kahn construye el relato a partir de la convivencia entre los pacientes y un equipo médico que trabaja bajo una presión constante. El director explicó que la película está inspirada en historias reales y que buscó acercarse a ellas con cuidado y humildad, en un momento en que hablar de salud mental ha dejado de ser un tema prohibido.
Más que cuestionar directamente al sistema sanitario, “15/18” muestra sus límites y, al mismo tiempo, el compromiso de quienes trabajan en él. Para Kahn, la atención de estos jóvenes también revela la importancia de la vocación y la responsabilidad de los profesionales que sostienen los servicios públicos.
Desde otro frente, “Mr. Nelson, Did You Kill People?” aborda las consecuencias psicológicas de la guerra a partir de la historia del veterano afroamericano Allen Nelson, interpretado por Rodney Hicks. Nelson se enlistó en los Marines siendo joven, en parte para escapar de la pobreza y la discriminación, y fue enviado primero a Okinawa y después a Vietnam.
Sin embargo, el conflicto no terminó para él al regresar a Estados Unidos. La película sigue su difícil proceso para enfrentar los recuerdos de la violencia que presenció y ejerció durante su servicio, así como las secuelas relacionadas con el estrés postraumático. Con el tiempo, Nelson convirtió esa experiencia en una causa: se dedicó al activismo por la paz y a compartir su testimonio.
Para Hicks, uno de los principales valores de la cinta es abordar la guerra de Vietnam desde la perspectiva de un veterano afroamericano y vincular su experiencia con la salud mental, un aspecto que, considera, pocas veces se muestra al hablar de la comunidad negra.
Tsukamoto, conocido por su cine de fuerte carga física y psicológica, plantea además una reflexión sobre la distancia que la tecnología introduce entre quienes combaten y sus víctimas. El director considera que el uso de drones puede generar una mayor desconexión respecto de la violencia ejercida directamente.
Con imágenes explícitas de las heridas provocadas por la guerra, el cineasta busca que el impacto emocional de la película lleve especialmente a los jóvenes a cuestionar la participación en los conflictos armados.
Así, ambas producciones coinciden en colocar la salud mental en el centro: una desde la vulnerabilidad de los adolescentes y otra desde las secuelas que la violencia bélica deja en quienes la viven y la ejercen.
Con información de EFE
CT